
Bergen
es una ciudad antigua, y con siglos de historia. Su rica historia la hecho
merecedora de ser declarada patrimonio de la humanidad. Pero a su vez puede que
sea, junto a Oslo, la ciudad más cosmopolita de Noruega. En Bergen podrás
encontrarte con gente de todas partes del mundo, lo que hace que uno tenga la
sensación de no sentirse extranjero y que forma parte de la misma.
Es la capital de la región de los fiordos y en tiempo fue la capital del país.
Seguramente la imagen más representativa de Bergen sea la imagen de su puerto,
con las famosas casas hanseáticas, y sus siete montañas (de syv fyell) de fondo.
Su privilegiado emplazamiento, hace que la ciudad ofrezca unas postales de gran
belleza, sin embargo, esta situación le hace pagar un alto coste: Bergen es
estadísticamente la ciudad del mundo con mas días de lluvia al año. En Bergen
llueve 3 de cada 4 días. Así que, poder disfrutar de Bergen en un día soleado es
un privilegio.
Si te decides por visitar esta cuidad hay lugares que no debes perderte:
Bryggen, el Muelle.
Un barrio cargado de historia, con las famosas casas hanseáticas, patrimonio de
la humanidad. Las casas construidas en la edad media, conservan un excelente
estado de conservación, aunque a simple vista se puede observar como algunas se
han inclinado debido al terreno en el que se asientan. En la actualidad están
reconvertidas en tiendas, pubs, museos... Un paseo por el barrio hace sentirse
en otro tiempo.
Tomarse una cerveza en una de las terrazas, aunque caro, se hace imprescindible.
El mercado.
Situado en el puerto, se encuentra el mercado. En él, además de flores, frutas,
jerseys... podrás encontrar pescado de gran calidad. No pases sin probar el
salmón, el bacalao o la ballena. Sorprendentemente, no vas a tener ningún
problema con el idioma, ya que seguro que encuentras españoles, argentinos,
uruguayos... en los puestos. No pases sin probar el salmón salvaje, es
delicioso, aunque algo caro como casi todo en este país.
El funicular "Fløibanen".
Bergen se encuentra en un valle, formado por las siete colinas. Si subes al
monte Fløifjellet y tendrás una panorámica inmejorable de Bergen. Para ello lo
mejor es subir en funicular.