Titulo original: Death Proof
Duración: 114 minutos (versión internacional), 90 minutos (versión
original).
País: Estados Unidos
Año: 2007
Dirige, escribe y fotografía: Quentin Tarantino.
Interpretes:
Kurt Russell
Sydney Tamiia Poitier
Rosario Dawson
Vanessa Ferlito
Rose McGowan
Zoë Bell, Quentin Tarantino, entre otros.
AL MÁS PURO ESTILO DEL CINE DE ANTAÑO
Sendo homenaje al cine B, pero principalmente al llamado cine de explotación
(cintas de bajo presupuesto que buscan el usufructo inmediato sin cuidar los más
mínimos elementos de producción y en cambio emplear sin medida recursos tales
como el sexo, la violencia, el fetichismo, el caos, la publicidad descarada, la
brutalidad y lo grotesco en todos sus grados y derivaciones), Grindhouse (2007)
–cuyo título proviene del coloquialismo con que se conoció a las salas donde se
exhibía este tipo de películas en los sesentas y setentas– es una aventura
conjunta de Quentin Tarantino y Robert Rodríguez conformada por dos filmes
dirigidos por ellos y varios trailers falsos (Machete, de Rodríguez;
Thanksgiving, de Eli Roth; Don´t, de Edgar Wright; y Werewolf Women of the S.S.,
de Rob Zombie), para dar la impresión de la experiencia de asistir a una
grindhouse y presenciar un tradicional programa doble aderezado por adelantos de
otras películas del mismo estilo.
Sin embargo, el concepto es desmantelado al momento de estrenar fuera de Estados
Unidos y México no es la excepción, ya que aquí se reduce a desatender dicha
noción y proyectar por separado A Prueba de Muerte (Death Proof, 2007) de
Quentin Tarantino y Planeta Terror (Planet Terror, 2007) de Robert Rodríguez. En
orden de aparición, ahora nos ocuparemos del filme de Tarantino, quien rescata
con eficacia los convencionalismos del cine barato de los setentas aplicado a
una trama actual.
Estilísticamente, A Prueba de Muerte es un ejercicio apegado en su primera mitad
a las texturas y defectos de las malas copias proyectadas en los cines “piojito”
(nuestro símil de las grindhouse), con un Tarantino que se regocija
implementando saltos de edición, errores (como el inicial parche al título de la
cinta, que sobrepone Death Proof sobre el supuesto título original Thunder Bolt)
y una labor fotográfica (él mismo es el cinefotógrafo) que nos hace sentir estar
viendo una película de los setentas –sin embargo, el realizador nos recuerda que
estamos en el presente mediante el innecesario uso de un teléfono celular–,
mientras que la segunda mitad de la película es evidentemente un ejercicio
visual más cercano al trabajo habitual de Tarantino, la cual es enlazada a
través de un ingenioso eslabón espacio-temporal matizado con el uso del blanco y
negro que nos conduce a la narración final, ésta a todo color con fotografía
normal y prácticamente sin el uso de defectos (con excepción de un intercorte).
El elemento común a lo largo de la trama: una selección musical totalmente
prestada, con algunos temas de cintas italianas y canciones que, en conjunto,
nos hacen sentir en el pasado.
La trama es simple pero efectiva. Un doble de riesgo, Doble Mike (Kurt Russell),
gusta de acechar mortalmente a grupos de chicas con su auto especial a prueba de
muerte. Con el primer grupo tiene suerte, pero con el segundo las cosas se le
complican al enfrentar a cuatro mujeres con experiencia en Hollywood incluyendo
el oficio de Doble Mike, especialmente una de ellas, Zöe Bell (interpretándose a
ella misma), la cual en la vida real fue doble de riesgo de Uma Thurman en la
saga Kill Bill (2003-2004) del propio Tarantino, lo cual nos lleva a una de las
mayores fortalezas del filme, el uso de efectos físicos, lo cual le da mayor
sabor y realismo a esta producción al estilo del más puro cine de antaño.
Por: Alejandro Leal