Juegos, horoscopo, revistas, buscar


rss feeds RSS / /



Conocimiento sexual y género 3-3

Por Lic. Verónica Kenigstein

Pensemos por ejemplo en la transmisión de los conocimientos sobre el propio cuerpo y luego sobre las relaciones sexuales, ya sea considerando el autoerotismo o las relaciones con otra persona. Los muchachos suelen recibir de sus padres información que los preparan (en mayor o menor medida) para el ejercicio de la sexualidad.

Se considera “normal” que un varón se masturbe; aún hay casos en los que los padres llevan a sus hijos varones a prostíbulos a iniciar su vida sexual; quienes normalmente están en contacto con material de alto contenido erótico (el hecho de que sea de buena o mala calidad es tema de otra reflexión) a través de películas, libros o alguna otra manifestación de tipo cultural también son los varones. Parece estar socialmente asociado a la masculinidad el “permiso” para ejercer la sexualidad y disfrutarla y en cambio esta libertad suele estar vedada a las mujeres. Quienes lo ejercen (aún) son consideradas “excluibles” de la sociedad digna de ser respetada.

Es menos habitual que las madres enseñen a sus hijas lo que les ocurre durante la pubertad, qué es la menstruación y todos los cambios que ocurren en su cuerpo y menos aún explicarles que la sexualidad es una inmensa fuente de placer y cómo prepararse para ejercerla con plenitud y responsabilidad.

Entonces, desde la perspectiva del género se construyen conocimientos sexuales muy dispares entre varones y mujeres, lo cual no sería dañino si sólo fueran distintos, sino que resulta poco equilibrado porque siguen siendo los varones quienes reciben la mayor parte de la información y por ende son quienes tienen el mayor poder, en desmedro de las mujeres y sus legítimo derecho a Ser.

Esta arbitraria atribución del poder a los hombres desde la mayor parte de las fuentes de socialización (desde la Biblia hasta películas contemporáneas pasando por series de televisión, libros de cuentos infantiles o novelas para adultos, la familia y la escuela) ha sido resultado de una concepción androcéntrica de la sociedad occidental contemporánea, en la cual la visión del hombre es la medida de todas las cosas y realidades.

El hecho de que las ciencias sociales estudian al ser humano y que las personas resulten ser tanto objeto como sujeto de los análisis y reflexiones dificulta muchas veces la objetividad (por otro lado prácticamente imposible en cualquier tarea emprendida por seres humanos, en tanto todos atribuimos nuestro matiz a las cosas que vemos) en las conclusiones. Incluso los investigadores sociales, los maestros, y cualquier otro profesional que en cuyo trabajo esté en contacto directo con la realidad humana tiene su propia visión de la vida y con mayor o menor conciencia la aplica a su actividad cotidiana; hasta en las conclusiones de sus estudios y en las propuestas concretas de acción.

Todo esto conduce al uso posible de un cliché que, aunque muy trillado, puede describir esta realidad: todo depende del cristal mediante el que se mire. Y éste afecta el resultado de las observaciones, de las propuestas, de los análisis e incluso de las acciones.

Por ello, cuando se trata de transmitir (o articular) conocimientos relacionados con la sexualidad, utilizando como plataforma el punto de vista de género, los profesionales de las ciencias sociales debemos hacer un especial esfuerzo en concientizar nuestra propia visión, actitudes y comportamientos con respecto a la sexualidad para que ellos no resulten una barrera a la libertad de conciencia de las personas con quienes estamos trabajando. Nuestra propia visión de género, si no estamos muy conscientes de ella, puede llegar a empañar la transparencia con la que transmitimos nuestros propios conocimientos y contribuimos a la construcción de nuevos cuerpos de conocimientos en otras personas.

Referencias bibliográficas
- Guerra Pérez, Ma. Isabel: La construcción del conocimiento sexual y el género. Texto contenido en el Master de Educación Sexual, Nivel I, Univ. de la Laguna, Tenerife, 1999.
- Pescador, Erik: Sexualidad grupal. Educación sexual desde el grupo afectivo. Texto contenido en el Master de Educación Sexual, Nivel I, Univ. de la Laguna, Tenerife, 1999.
- Porlán, Rafael: Educación y constructivismo. El conocimiento personal de los alumnos como referente continuo del conocimiento escolar, Texto contenido en el Master de Educación Sexual, Nivel I, Univ. de la Laguna, Tenerife, 1999.

Compartir Enviar a menéame  Añadir a tus marcadores de Google  Enviar a noticias Top    Añadir a del.icio.us     Añadir a tus marcadores en Yahoo! 

Por Lic. Verónica Kenigstein
Publicado Friday 9 de May de 2008 en la Revista sexualidad sección mas


Efiro.com es el portal más completo de Internet que ofrece revistas, entretenimiento, horóscopo, tarot, juegos, consultorio sexual, canales temáticos, películas, farándula, powerpoints y mucho más para informar sobre todo lo que buscas.

También puede navegar por el contenido de nuestras principales revistas:
 



Nube de Tags

horoscopo juegos musica noticias monografias casino tarot blogs tests interpretación de sueños contactos empleos poker angeles consultorio sexual becas diarios de viajes anime clasificados chistes


Debido a la gran cantidad de artículos publicados en esta revista los más antiguos se encuentran disponibles a través de la opción de búsqueda.