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Hacen falta mayores esfuerzos de reducción de emisiones.
En 2007 las emisiones, tras el pequeño paréntesis de 2006 en que
disminuyeron, han vuelto a aumentar. Para cambiar la tendencia, se debe
implicar a todas las administraciones y agentes económicos y sociales, y
cambiar muchas de las políticas que se han venido desarrollando hasta ahora:
1. Energías renovables y eficiencia energética, claves para prevenir el
cambio climático
La presentación, por parte de la Comisión Europea, de un amplio paquete de
medidas a cumplir por todos los países de la Unión, después de 2012, cuando
expire el Protocolo de Kioto, confirma el compromiso europeo y permitirá que
nos enfrentemos a la amenaza del cambio climático, de la única forma
posible: reduciendo las emisiones de gases de invernadero.
El Plan de Acción
sobre el Clima y las Energías renovables: Energía para un mundo en cambio,
concreta los compromisos alcanzados sobre reducción de emisiones de gases de
efecto invernadero (GEI) y ampliación del uso de energías renovables. La
Comisión propone una reducción de las emisiones de gases de invernadero del
20 por ciento con respecto a 1990 para 2020, que podría elevarse al 30 por
ciento en caso de alcanzar un acuerdo internacional, y el compromiso de que
en ese mismo año, el 20 por ciento de la energía consumida en Europa
provenga de fuentes renovables.
Para España se ha contemplado un esfuerzo de
reducción adicional de gases de invernadero en los sectores difusos del 10 por
ciento con
respecto a 2005, lo cual significa que se toma como base un año muy
favorable para hacer esfuerzos de reducción de emisiones.
Las propuestas de la CE deberían aprobarse durante la primavera de 2009 y
así alcanzar una posición fuerte de la Unión en las negociaciones del texto
internacional que sustituirá al Protocolo de Kioto después de 2012. Hoy ya
tenemos una "hoja de ruta" que como mínimo llega a 2020, lo que dará
seguridad a los sectores concernidos. Para alcanzar tales objetivos se
requiere no sólo políticas gubernamentales, sino la colaboración de todas
las administraciones locales y autonómicas, empresas y agentes sociales,
para avanzar hacia un modelo energético más eficiente y cada vez más
descarbonizado, y sin aumentar la participación de la energía nuclear que,
aunque no emite CO2, crea problemas no menos graves, como los residuos
radiactivos.
Para alcanzar unas metas razonables, habrá que adoptar medidas de fiscalidad
energética, y mantener las primas destinadas a la cogeneración y a las
energías renovables, así como aplicar y desarrollar en profundidad la
Estrategia Española de Cambio Climático y Energía Limpia. Horizonte
2007-2012-2020 y la Estrategia de Ahorro y Eficiencia Energética 2004-2012
(E4) que habrán de complementarse con nuevas actuaciones y medidas.
El Plan de Energías Renovables 2005-2010 en España establece los objetivos
para el periodo 2005-2010, que tendrán continuidad hasta 2020 con el
objetivo de alcanzar el 20 por ciento. Las energías renovables en España
deberían llegar a representar el 12,5% del consumo de energía primaria
previsto para 2010. La Directiva 2001/77/CE de promoción de la electricidad
renovable prevé producir el 29,4% del total en el año 2010 con renovables, y
el Plan de Renovables eleva esta cifra al 30,3%.
Debería consolidarse el desarrollo de la energía eólica y de la solar
fotovoltaica, así como impulsar de manera mucho más específica y decidida la
solar termoeléctrica, la eólica marina, así como la solar y la biomasa para
usos térmicos.
CC.OO. y otras organizaciones sociales ha propuesto la aprobación de normas
básicas para regular estos aspectos:
- Ley sobre ahorro y eficiencia energética. Se trataría de una norma básica
para limitar el despilfarro energético fundamentalmente en los sectores
difusos que es donde más está aumentando el consumo. Se debe plantear el
objetivo de reducir el consumo de energía primaria en un 20% en términos
absolutos para 2020 respecto de 2005. El CTE tiene una capacidad muy
limitada de actuar en este ámbito pues impone requerimientos energéticos
para las nuevas edificaciones o para las grandes reformas, pero no regula ni
el parque actual ni determinados usos energéticos, como son la iluminación o
la utilización de determinados sistemas térmicos (calefacción y frío). La E4
por su parte sólo ofrece algunas ayudas, fundamentalmente para incentivar la
renovación de instalaciones y equipos. Se trata de regular y poner límites a
ciertos usos despilfarradores de la energía, por ejemplo en iluminación o
calefacción y aire acondicionado.
- Ley sobre energías renovables. Las energías renovables necesitan un marco
legal básico que sea estable y que no esté sujeto a tantos cambios e
incertidumbres en su sistema retributivo y en las condiciones técnicas y
regulatorias en que se desenvuelve este sector.
El sector de la edificación debería también reducir sus emisiones. Para ello
de debería cumplir de manera estricta la normativa recientemente aprobada
como el Código Técnico de la Edificación (CTE), el Reglamento de
Instalaciones Térmicas de Edificios (RITE) y la normativa sobre
certificación energética; pero ello no es suficiente; hace falta, además, un
gran Plan de Rehabilitación de Edificios con criterios de eficiencia
energética, que incluya no sólo viviendas, sino también edificios
industriales, de servicios y de las administraciones públicas.
2. Transporte sostenible.
El Plan Estratégico de Infraestructuras y Transportes (PEIT) establece
algunas medidas positivas y otras negativas en relación con la
sostenibilidad del transporte y las emisiones del sector. Hasta ahora se han
desarrollado con mucha más fuerza las negativas pues la política
predominante sigue siendo la de favorecer el transporte por carretera de
mercancías y de viajeros y el uso del automóvil y el camión.
El aumento de la eficiencia en los nuevos vehículos, y los programas para
emplear gas natural y sobre todo biocombustibles, reducirán en un porcentaje
ínfimo el aumento previsto de las emisiones. La reducción de los consumos
unitarios de los vehículos, actuando sobre ellos o sobre la forma de
utilizarlos, es necesaria pero insuficiente. Tanto o más importante es la
reorientación hacia los modos más eficientes, como el ferrocarril, el
transporte público y los modos no motorizados, y las actuaciones encaminadas
a la gestión de la demanda y la moderación de la movilidad.
A corto y medio plazo se deben promover los vehículos eléctricos y los
híbridos eléctricos, adoptando normativas que obliguen a que un porcentaje
de los nuevos vehículos matriculados sean de cero emisiones, algo que hoy es
viable gracias al desarrollo de las baterías de ión litio.
La política urbanística debe ir encaminada a reducir las necesidades de
desplazamiento, promoviendo la ciudad mediterránea densa, compacta y con
mezcla de actividades, con barrios donde viviendas, trabajo y servicios
estén próximos en el espacio y limitando el crecimiento de las grandes áreas
metropolitanas. El planeamiento urbanístico y territorial debe ir encaminado
a promover la mezcla de actividades, y no la segregación, y a posibilitar la
movilidad en transporte público, evitando los crecimientos urbanos y
turísticos que consumen gran cantidad de espacio.
El ferrocarril debería elevar su participación tanto en mercancías como en
viajeros, pero para ello hace falta desarrollar inversiones necesarias para
mejorar el conjunto de la red, especialmente cercanías y regionales, la
seguridad y la gestión, elevando las tarifas en una proporción inferior al
del Índice de Precios al Consumo.
En este ámbito CC.OO. y otras organizaciones hemos presentado una propuesta
de Ley de movilidad sostenible. Esta norma debería contener Directrices
Nacionales de Movilidad que condicionen la planificación urbanística y
sectorial, la obligación de poner en marcha Planes Directores Autonómicos de
Movilidad, Planes de Movilidad Urbana o de ámbito comarcal o de área
metropolitana y Planes de Transporte en Empresas y en Polígonos
Industriales, crear la figura del coordinador de la movilidad en las
administraciones locales y la puesta en marcha de órganos de participación
ciudadana sobre transporte urbano. Una ley de este tipo puede crear las
condiciones para que las administraciones competentes desarrollen políticas
no tanto en términos de infraestructuras como de gestión del transporte.
Estos cambios en el modelo energético y de transporte no tienen porque que
ser perjudiciales para el desarrollo económico y el empleo; al contrario,
puede ser una oportunidad para nuevos sectores emergentes. En cualquier caso
es preciso reforzar los instrumentos de dialogo social (Mesas del Plan
Nacional de Asignación) de que nos hemos dotado para encauzar y dar solución
a los posibles problemas que podrían producirse en algunos sectores como
consecuencia de las medidas para reducir las emisiones de GEI.
Inventarios
Un instrumento clave son los inventarios de emisiones, que siguen una
metodología homogénea y que cada año realiza el Ministerio de Medio
Ambiente, aunque con un secretismo que impide todo contraste y debate. El
derecho a la información, dado que esos inventarios los pagamos los
contribuyentes y no son propiedad de los responsables de turno, se debe
materializar de forma inmediata, obligando a que se publiquen las fuentes
utilizadas, la metodología empleada, el coste para los contribuyentes y los
inventarios de las Comunidades Autónomas, que de forma intolerable se
mantienen ocultos desde hace varios años.
La metodología en parte está
descrita en el manual titulado "Método CORINE-AIRE para la elaboración del
inventario nacional de gases de efecto invernadero y precursores de ozono" y
en el manual Revised IPCC Guidelines for National Greenhouse Gas
Inventories, Reporting Instructions, elaborado por el IPCC, con las
revisiones posteriores, tanto del Método CORINE-AIRE, como de!
l IPCC.
REFERENCIAS
A. Internet
http://unfccc.int/2860.php
http://www.ipcc.ch
http://www.climnet.org
http://www.iisd.ca
http://www.mma.es
http://www.mma.es/oecc/index.htm
http://www.aeeolica.org
http://www.mityc.es/Balances/Seccion/Publicaciones/PublicacionesBalances/
http://www.cores.es/
http://www.ree.es/apps/home.asp
http://cdr.eionet.eu.int/es/eu
http://rod.eionet.eu.int/show.jsv?id=384&aid=592&mode=A
http://europa.eu.int/comm/environment/climat/emission_plans.htm
http://europa.eu.int/comm/environment/climat/home_en.htm
http://www.oficemen.com/eventos/inicio.php
http://www.idae.es/
http://www.mapa.es/
http://www.fomento.es/MFOM/LANG_CASTELLANO/
http://www.sostenibilidad-es.org
http://www.mma.es/portal/secciones/cambio_climatico/documentacion_cc/normativa_cc/index.htm#9
http://www.mma.es/portal/secciones/cambio_climatico/areas_tematicas/comercio_emisiones/documentacion/doc_nor.htm
https://www.renade.es/actionTextosInter.do
http://cdr.eionet.europa.eu/es/eu/colqfqaq/envrfkew
B. Libros y artículos.
*Ministerio de Medio Ambiente. Inventario de emisiones de GEI de España. Años
1990-2006. Madrid, 2008. Sólo se encuentra en Internet en la web de la AEMA.
Afortunadamente pertenecemos a la UE, porque de otra forma no habría forma de
conocer los datos de los inventarios.
*Ministerio de Medio Ambiente. Inventario de emisiones de GEI de España. Años
1990-2005. Madrid, 2007.
*Intergovernmental Panel on Climate Change (IPCC). Revised 1996 IPCC Guidelines
for National Greenhouse Gas Inventories, Reporting Instructions, Volume 1,
Glossary.
*FAO. State of the World's Forests. Roma, varios años.
*Ministerio de Medio Ambiente. Comunicaciones Nacionales de España a la
Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático. Madrid,
diversos años.
*MOPTMA. Método CORINE-AIRE para la elaboración del inventario nacional de gases
de efecto invernadero y precursores de ozono. Madrid, 1996.
*MOPTMA. Informe de España a la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el
Cambio Climático. Madrid, 1994.
*MOPTMA. Programa Nacional sobre el Clima. Madrid, 1994.
*IPCC, Climate Change 1995 (tres tomos que suman 1.898 páginas) y Climate Change
1994. Radiative Forcing of Climate Change and An Evaluation of the IPCC IS92
Emission Scenarios. Cambridge University Press, 1996 y 1995. En 1995 se publicó
un resumen titulado Radiative Forcing of Climate Change. WMO/UNEP. Geneva, 1995.
Otros informes del IPCC son: Scientific Assessment of Climate Change. WMO/UNEP.
Ginebra, 1990; Climate Change: the IPCC Scientific Assessment, Cambridge
University Press, 1990; Climate Change 1992: The Supplementary Report to the
IPCC Scientific Assessment, Cambridge University Press, 1992. El tercer y cuarto
informe del IPCC se puede consultarse en Internet.
*MIMAM. Estrategia Española para el cumplimiento del Protocolo de Kioto. Madrid,
2002.
*Ministerio de Industria, Turismo y Comercio. Planificación de los sectores de
electricidad y gas 2002-2011. Revisión 2005-2011. Madrid, 2006.
*Ministerio de Economía. Estrategia de Ahorro y Eficiencia Energética 2004-2012.
Madrid, 2003.
*IDAE. Plan de Acción de la Estrategia de Ahorro y Eficiencia Energética
2004-2012. Madrid, 2005.
*IDAE. Plan de Fomento de las Energías Renovables. Madrid, 2005.
*IDAE. Eficiencia Energética y Energías Renovables. Números 1 a 7. Madrid,
diversos años.
*Joaquín Nieto y José Santamarta. Evolución de las Emisiones de Gases de Efecto
Invernadero en España. CCOO, Madrid, diversos años.
*Joaquín Nieto y José Santamarta. Evolución de las Emisiones de Gases de Efecto
Invernadero en España (1990-2006). CCOO, Madrid, 2007.
*Revistas World Watch, Daphnia y Energías Renovables.
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Cortesía de José Santamarta FlórezNube de Tags
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