RSS /
/
VIOLACIÓN Y AGRESIÓN A LA MUJER
Por M. Berceo
Un Estado de Derecho ha de prevenir y actuar; el ataque y agresión en
sucesión continua aterra y amordaza; la libertad y la dignidad de la mujer son
intocables y sagradas, así como, el respeto absoluto a la vida de la persona.
Los violadores, maltratadotes, asesinos de mujeres y los terroristas merecen el
castigo riguroso y aplicación de las penas máximas. Si hay que corregir o
reformar el Código Penal, hágase con urgencia, para eso está el Legislador, para
eso, las instituciones nacionales. La sangría criminal y la muerte constante de
mujeres no se pueden consentir.
El fenómeno de las violaciones en grupo se produce con demasiada frecuencia,
aunque haya voces de conveniencia y bien pagadas que, extendiendo sus opiniones
relativas y oportunistas, lo intenten tergiversar. Se ha denunciado estos días,
que tres extranjeros en situación irregular en España, cuyas nacionalidades no
ha facilitado la Policía, condujeron a una mujer a un descampado de Santander,
la emborracharon y la violaron sucesivamente; allí abandonada, despertó con la
ropa manchada de sangre y fuertes dolores. El 27 de julio pasado, cuatro menores
magrebíes tutelados en un piso de acogida de Tolosa abordaron en un solar a una
pareja de novios entretenidos en amores, y mientras uno de ellos violó a la
chica, el resto agredió al joven compañero. Una semana después, otros tres
menores magrebíes que son delincuentes habituales, robaron y violaron a una
mujer en San Sebastián.
La gente se pregunta por qué la Fiscalía, habiendo sido denunciados con
anterioridad, no ha intervenido e impuesto el régimen cerrado; qué tipo de
supervisión y vigilancia reciben estos menores en tutela del Estado, que pueden
salir y andorrear por las calles sin reparo ni detención; qué sentido tiene la
acogida y la política de integración. Es un recuso fácil de demagogos al
servicio del estamento gobernante tildar de xenofobia la denuncia, la repulsa y
condena de estos hechos cometidos por inmigrantes ilegales en nuestro suelo.
Ya Rajoy, hace tiempo, expresó la necesidad de deportar a este tipo de
delincuentes, que entran sin permiso y sin trabajo; ahora, un diputado
socialista y concejal del Ayuntamiento de San Sebastián, Ernesto Gasco, ha
propuesto, sin cautelas, la expulsión de los inmigrantes que cometan violaciones
y abusos sexuales, incluidos los menores de edad tutelados por el Estado. "Las
leyes, dice, no pueden permitir que individuos que cometen delitos de estos,
aunque sean menores de edad, tengan una serie de privilegios, como el de su
permanencia aquí por su minoría"; "los centros de acogida tienen que ejercer
"mayor control" de estos menores, que no pueden campar a sus anchas en horarios
nocturnos, cuando la sociedad guipuzcoana está siendo solidaria y les paga la
manutención" (Redacción MD). Esta declaración del diputado socialista resulta
enormemente valiente y significativa, por cuanto, al abordar de frente esta
realidad, rompe la disciplina de partido.
La permisividad con la delincuencia, en especial, la extranjera, es expresión de
la dejadez y del papanatismo miope y populista que nos corroe; ese buenismo
insulso coarta la libertad e igualdad de la ciudadanía, suscita el temor, el
rechazo y la alarma sociales. Se impone el acometer la reforma legal que
contemple el que estos delincuentes sean automáticamente puestos fuera de
España.
M. Berceo
Comparte y promueve este artículo en Internet con
Cortesía de M. Berceo
Publicado Wednesday 20 de August de 2008
Nube de Tags
horoscopo
juegos gratis
musica
noticias
monografias
casino
tarot
directorio de blogs
tests
interpretación de
sueños
conocer gente
peliculas online
empleos
poker
angeles
consultorio sexual
becas
diarios de viajes
animes
clasificados
chistes
fotolog
videos online
monografias
agrega tu link aqui