El desorden de Asperger es el término usado para un tipo específico de
desorden del desarrollo que se caracteriza por problemas en el desarrollo de
las destrezas sociales y del comportamiento total del niño. En el pasado,
muchos niños con el desorden de Asperger eran diagnosticados como si
padecieran de autismo, ya que el autismo y el Asperger tienen ciertas
características compartidas, pero igualmente tienen pueden diferenciarse
grandemente. Por dicha razón, es importante una evaluación cuidadosa.
La mayoría de estos niños funciona a un nivel más elevado que los niños
con autismo. En su gran mayoría los pacientes con Asperger tienen una
inteligencia cercano a lo normal, en cambio los que sufren de autismo se
atrasan en el desarrollo del lenguaje, y tienden a articular palabras a la
edad de dos años, aunque sus patrones del habla pueden comienzan a notarse
diferentes. Los padres suelen decir “mi niño habla raro”, sin poder
especificar que es.
Casi todos muestran dificultad en la interacción con sus pares. Ellos
tienden a ser solitarios y pueden demostrar comportamientos excéntricos. Un
niño con Asperger, por ejemplo, puede estar por horas cada día preocupado
contando los carros que pasan por la calle o mirando sólo el canal del
tiempo en la televisión. Las dificultades con la coordinación son también
comunes en personas con este desorden. Estos niños a menudo tienen
necesidades educativas especiales.
Aunque la causa del desorden de Asperger todavía no se conoce, las
investigaciones que se están llevando a cabo actualmente sugieren que una
tendencia hacia esa condición puede correr en familias. Los niños con el
desorden de Asperger corren el riesgo también de enfermarse de otros desórdenes
psiquiátricos incluyendo la depresión, el desorden de déficit de atención,
la esquizofrenia y el desorden de obsesión compulsiva.
Los psiquiatras de niños y adolescentes tienen el entrenamiento y la
destreza para evaluar los desórdenes que abarcan el desarrollo completo
tales como el autismo y el desorden de Asperger. Ellos también pueden
trabajar con las familias para diseñar programas de tratamiento apropiados
y efectivos. Actualmente, el tratamiento más efectivo envuelve una
combinación de psicoterapia, educación especial, modificación del
comportamiento y apoyo para las familias. Algunos niños con el desorden de
Asperger también se beneficiarán con medicamentos.
El resultado para los niños con el desorden de Asperger es generalmente más
prometedor que para aquéllos con autismo. Debido al alto nivel de
funcionamiento intelectual, muchos de estos niños terminan la escuela
superior y asisten a la universidad. Aunque los problemas con la interacción
social y la percepción persisten, ellos pueden también desasrrollar
relaciones duraderas con la familia y los amigos.
Por: Wilfredo G. Santa, M.D. Julio 2-2004