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Antecedentes
. El Inicio de la escuela
. La fantasía del pensamiento infantil
. El moldeamiento de la estructura externa
. Las expectativas de los padres
. La socialización dentro del grupo
. La adaptación a la escuela
. Las habilidades que más preocupan
. Adaptarse a la vida cotidiana
Sugerencias para el cambio
El objetivo del presente artículo es "brindar un panorama preventivo de los posibles cambios en la etapa de transición de los 5 a los 6 años".
Antecedentes
El origen en donde se prepara consciente o inconscientemente a los hijos en el cambio de un ciclo escolar a otro, recae en buena medida en el tipo de familia de la cual provienen y en el tipo de valores, reglas y formas de entender la vida y la educación de los propios hijos.
Existen diversos tipos de familia:
. Matriarcal; en donde domina la madre, la abuela o la figura femenina de mayor autoridad (moral y/o económica) en el hogar
. Patriarcal; en donde domina el padre, el abuelo o la figura masculina de mayor autoridad en el hogar
. Monoparental; en donde en ausencia de alguno de los consortes el otro se hace cargo los hijos
. Reconstituídas o de segunda vuelta; Uno o los dos miembros de la pareja ya han tenido la experiencia de una relación de pareja en donde pudieron haber hijos.
Uno o los dos miembros pueden aportar hijos a la nueva familia e integrar otros más producto de la reciente relación.
. Nuclear; existen solo los miembros de la nueva familia (padres e hijos), por cierto cada día son menos frecuentes.
. Sustituidas; en donde algún miembro de la familia diferente a los padres (tíos, el hijo mayor, padrino, etc.) asume el rumbo de la familia, ya sea emocional, moral, espiritual o económico.
Estos son simplemente algunos ejemplos de familias en donde se desarrollan nuestros hijos y el pronóstico de su adaptación de un nivel escolar a otro depende no solo de la personalidad de nuestro hijo, sino también en gran medida del tipo de familia de procedencia.
El inicio de la escuela
Muy probablemente el segundo cambio más drástico experimentado por los niños en su vida, es su incorporación a la dinámica de la escuela, en donde ahora el niño, deja el ambiente de cuidados de los padres y el tiempo ahora es compartido con el maestro.
La gran dependencia que se vive al cobijo de los padres empieza a cambiar por lo que podrían ser los primeros aleteos en donde los críos dejan metafóricamente el nido.
En el proceso de separación de los padres, si ambos estuvieron muy apegados les genera incomodidad y dolor. Los primeros días de escuela de los niños producen en algunos casos: angustia, insomnio, dolores de cabeza o estómago, vómito, y algunas otras somatizaciones en los pequeños. Incluso hay quienes presentan un aparente proceso de regresión a la etapa de querer ser bebés.
En el paso del jardín de niños a la primaria padres e hijos ponen a prueba sus capacidades de adaptación al cambio. Si las herramientas activadas por los padres son funcionales, ahora sus hijos dejarán de ser sus bebés y simplemente podrán pasar de ser "Paolita o Ricardito" a ser Paola y Ricardo. Si esto no se logra, incluso en la adolescencia y por supuesto en edad adulta, los padres seguirán viendo a su hijo como su "hijito" o a "Paolita" o "Ricardito". De la misma manera el niño empezará a probar su independencia teniendo control al vestirse por si solo y atarse las agujetas, por ejemplo.
El éxito de esta empresa dependerá en gran medida de las propias experiencias de los padres, ya que en algunos casos se vuelven a repetir patrones disfuncionales que tienen a resolver las pequeñas pero grandes tareas de los hijos, dejándoles sin la oportunidad de enfrentar sus propias frustraciones, mismas que les podrían hacer crecer y adaptarse más eficaz y eficientemente a la vida cotidiana.
La fantasía del pensamiento infantil
Los conceptos aprendidos por los niños son su propia realidad y los conceptos abstractos como: la vejez, la muerte, el paso del tiempo, y otros más los hacen vivir en una realidad muy diferente a la de los adultos.
Por ejemplo, algunos niños podrían pensar casi imposible, "que los propios padres hayan tenido su edad", mucho menos lo piensan en el caso de los abuelos. El maestro puede ser un capítulo aparte, pues empieza de una forma u otra a representar la imagen de autoridad y en ocasiones de cuasi-perfección: debo de lavarme los dientes, pues "lo dice mi maestro".
El moldeamiento de la estructura externa
Si el establecimiento y cumplimiento de reglas en la casa no ha sido exitoso el paso del niño a la primaria puede representar un obstáculo grande a enfrentar. Lo que disfuncionalmente en ocasiones los padres hacen en la casa: prepararles la mochila, buscarles los cuadernos, hacerles la tarea, o hacerlos responsables de sus pertenencias, difícilmente será responsabilidad del maestro. "Fijar reglas, establecer las consecuencias por violarlas y utilizar una disciplina firme, son los puntos fundamentales para resolver la mayoría de los problemas que tienen los padres con sus hijos" (Clemes, 1987).
El crearles una estructura externa a través del establecimiento y cumplimiento claro de reglas en la casa, puede hacer de su paso por la escuela una experiencia adaptada. "Cuando un sistema está en caos, puedes entrar por cualquier puerta y si te concentras en hacer un pequeño cambio y respetarlo sin importar lo que suceda, finalmente disminuirá el caos y permitirá que aparezca una mayor estructura" (Firel, 2001).
Asimismo la demanda en cubrir sus propias necesidades en casa se ve opacada por el hecho de aprender a ajustarlas a las del nuevo grupo del cual forma parte. Ello puede ocasionarles un enfrentamiento entre la aparente rigidez de las reglas de la escuela y la flexibilidad de las normas de la casa.
En este ajuste inicial, el niño puede asociar la similitud de trato en la casa confundiendo inconscientemente al maestro(a) con el padre/madre, ello en ocasiones provoca en consecuencia cierto tipo de celos infundados, de los padres hacia los maestros. En el aspecto positivo, los padres podrían estar contentos pues ello indica que el niño puede ver en el docente alguien tan confiable como los propios padres. En la parte negativa, el maestro puede ser un reflejo de los aspectos negativos también de los propios padres.
Las expectativas de los padres
Hay ciertos aspectos fundamentales de preocupación para los padres, el que su hijo aprenda a: leer, escribir y contar. Son habilidades sociales e instrumentos que les permitirán incorporarse a la vida cotidiana en muchos ámbitos, es por ello que les resultan preocupantes.
Aprender dichas habilidades depende de muchos factores: tener en casa un ambiente estimulante, la genética de los padres, el propio desarrollo o maduración de las estructuras mentales del hijo, presentarle al niño un proceso de enseñanza aprendizaje que le motive mediante el juego, el que los propios padres sirvan de modelo y otros más.
La preocupación de los padres se incrementa cuando ellos mismos recuerdan su propia dificultad o facilidad para realizar dichas tareas (leer, escribir, contar, sacar buenas notas, tener hábitos de estudio, haber obtenido o no diplomas). Por otro lado, pueden sentir también cierto temor debido a que algún otro de sus hijos aprendió más rápido en comparación con su niño de 5 o 6 años. "Pedro a esa edad ya sabía leer . ¿y tú? .".
Es importante señalar que cada niño es único e irrepetible como ser humano, y cada uno de ellos va a aprender a su tiempo.
Un aspecto inconsciente de presión para los padres es el "presumir" las habilidades de su pequeño; "ya sabe, contar, leer y escribir", buscando la admiración de otras personas a través de los hijos y cuando se tardan en realizar estas actividades, también les causa presión.
Ello podría llevar a los padres, sin darse cuenta, a generar un proceso de celos entre los propios hijos, al sentirse comparados con sus hermanos, brillantes o no tan brillantes. De hecho en muchas ocasiones el hijo menos brillante realiza cosas disfuncionales para llamar la atención de sus padres y desviar la atención del hermano destacado.
La socialización dentro del grupo
La entrada a la primaria, implica nuevas reglas de convivencia con niños de su edad y con otros más grandes. Una característica se encuentra en el nivel de competencia establecido entre ellos queriendo destacar en: altura, fortaleza, inteligencia, rapidez para moverse, escribir o terminar más rápido y mejor una actividad en clase, tener el mejor padre o madre, tener una casa más grande, etc. Es importante considerar que en el lado negativo de la competencia, "un afán exagerado de competir con los demás frena la capacidad de aprender. Solamente quien es capaz de tolerar sin dolor el hecho de no saber bastante será capaz de estar dispuesto a aprender" (Steiner, 1992).
Es también muy común que el mismo nivel de competencia los lleve a implicarse en juegos en donde afloran conductas agresivas. Ver quién se pelea más veces, quién es capaz de retar al maestro o autoridades y más.
La convivencia con otros compañeros y las habilidades de comunicación aprendidas en casa lleva a los niños a situarse en su respuesta de adaptación (plasticidad) a los grupos en dos polos de personalidad extremos: "Extroversión v.s. Introversión". A muchos padres les preocupan los reportes constantes de sus hijos cuando son muy tímidos o muy platicadores en clase.
La adaptación a la escuela
Los padres pueden facilitar la adaptación del niño a la escuela teniendo en consideración lo siguiente:
. Evitar presionarlos demás inconscientemente, tratando de tener hijos genios,
. El proceso inicial de adaptación, puede estar acompañado de tensiones físicas y emocionales, las cuales en principio pueden ser normales. Sin embargo, dejan de serlo cuando sin causa aparente baja su rendimiento escolar una vez pasado el primer o segundo mes de adaptación, en estos casos es necesario analizar las causas familiares, escolares e individuales del niño que le llevan a dicho desequilibrio.
. Fomentar la lectura en el niño, utilizando libros con ilustraciones haciendo una aventura compartida y con temas de su interés, les genera un ambiente de búsqueda y fomento de la creatividad. Todas las librerías, tienen un sitio especial de lecturas especializadas para cada edad de nuestros hijos. Así como juegos divertidos de ciencia y otras materias preparados por expertos, que presentan el aprender alguna habilidad de forma divertida.
. Hacer uso del lenguaje con rimas, propicia de forma más sencilla el contenido y el recuerdo de una lectura. De hecho son la base para aprender posteriormente métodos como en nemotécnico en donde relacionando un par de palabras se puede sintetizar una gran cantidad de conocimiento.
. Los hijos aprenden del modelo de los adultos, el lenguaje captado por ellos en la casa, la escuela, los medios de comunicación, puede ser repetido, por lo cual es necesario saber que el mismo significado que nosotros le damos aún siendo ofensivo, no es similar en ellos.
. Son capaces de recordar de manera sorprendente fragmentos largos de películas, comentarios y lecturas, por lo tanto es necesario identificar en su forma de estudiar que el contenido no sea repetido sólo de forma automática. Para cualquier padre con hijos en esta edad, es común el hecho de verlos como una película la pueden repetir muchas veces y la siguen encontrando divertida.
Las habilidades que más preocupan
Memorizar un texto dista mucho de haber aprendido su contenido. La forma como los niños aprenden a contar y leer es sumamente compleja. En el caso de la lectura, en principio necesitan identificar sólo las letras del abecedario como unidades de comunicación, posteriormente necesitan juntar algunas de esas unidades (consonantes y vocales), para formar una palabra, después unir un conjunto de palabras, en adelante hacer que las palabras formen un discurso lógico y además entender que un discurso lógico, puede tener diversas variaciones en formato de metáfora u otro poético o no de las palabras. En la complejidad de la comprensión del lenguaje, es más común que las niñas aprendan a hablar antes que los niños.
Un cambio de ruta en este largo recorrido del entendimiento de la lectura se presenta con alteraciones en la forma de leer (dislexia). Un indicador muy fuerte de esta alteración es que los niños lean el contenido de una palabra empezando por el final hacia el principio.
Otro aspecto sumamente complejo es el aprendizaje de las matemáticas, pues también requiere el uso del pensamiento abstracto. Curiosamente aprendemos a sumar en primera instancia y una vez dominada esta habilidad estamos preparados para restar, pero difícilmente lo hacemos a la inversa.
Adaptarse a la vida cotidiana
El ajuste más complejo para padres e hijos independientemente de la edad es el vivir la cotidianeidad de la vida.
Un simple cambio de maestro, el rechazo en esta edad de sus compañeritos del sexo opuesto, el hacer las enseñanzas del maestro un principio de verdad de cuasi-Dios, el cambio de reglas en los juegos de la escuela o la casa, la representación del ejercicio de la autoridad y el poder mediante el juego (jugar al papá y a la mamá o a la maestras y los alumnos), la separación física o emocional de los padres, la vejez enfermedad o muerte de un familiar, las preguntas relacionadas con la sexualidad de los padres o de si mismo, todas ellas y más, son las eventualidades que han de pasar los hijos en su proceso de adaptación a la vida cotidiana y en mayor proporción van a depender del grado de acercamiento y preparación de los padres para enseñarles a sus hijos el enfrentar la vida misma.
Sugerencias para el cambio
A manera se sugerencias para el cambio se plantean las siguientes estrategias a seguir:
. Tratar a los hijos de acuerdo a su edad y evitar infantilizarlos y tratarlos como bebés: "hijito", "Ricardito", "Juanito", etc.
. En la realización de pequeñas pero grandes tareas (por ejemplo, atarse las agujetas), dejarlos enfrentar sus propias frustraciones en vez de resolverlas los propios padres.
. Ayudarles en su proceso de incorporación a la escuela a moldearles una estructura externa (establecer horarios claros y específicos de obligaciones y descanso o recreación).
. Considerar que en el aprendizaje de las habilidades de lectura, escritura y las matemáticas todos los niños necesitarán tiempos diferentes para su dominio.
. Proveerles de un ambiente motivador en donde se pueda desarrollar su aprendizaje. Con visitas a parques, museos, alguna actividad decidida por el propio hijo o alguna actividad artística.
. En caso de así requerirlo, acudir a una ayuda terapéutica profesional.
Para saber más
Amaya Jesús & Prado Evelyn (2002). Padres obedientes, hijos tiranos. Una generación preocupada por ser amigos y que olvidan ser padres. Trillas, México.
Clemes Harris & Bean Reynold (1987). Cómo disciplinar a los hijos sin sentirse culpable (Guía para padres y maestros). Diana, México.
Krouse Amy (2004). Como ser una madre perfecta (Sin que sus hijos la odien) Promesa, México.
Friel John & Friel Linda (2001). Los 7 peores errores que cometen los padres. Diana, México.
Novelo Geraldine (2002). Conozcamos a nuestros niños. Del nacimiento a los 6 años. Manual para padres y maestros. Paidós, Barcelona.
Steiner Deborah (1992). Comprendiendo a tu hijo de 6 años. Paidós, Barcelona.
Por:Juan Antonio Barrera Méndez
drbarrera@atencion-psicologica.com
www.doctormente.com
Juan Antonio Barrera participa como especialista en diversos medios de comunicación (impresos, electrónicos y ciberneticos) en temas relacionados con la familia, la pareja, los hijos y otros más. Es investigador de la Universidad Autónoma Metropolitana y Director y Terapeuta de Atención y Tratamiento Psicológico, es autor de numerosos e-books (Relaciones de Pareja Tomos 1,2 y 3 y cursos como: Minicurso sobre los celos y el manejo de la infidelidad y el divorcio. Puedes visitar también mis sitios web donde te espero con los brazos abiertos: http://www.atencion-psicologica.com http://www.doctormente.com
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