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Los trastornos de la personalidad, la condición mas frecuente

Por Wilfredo G. Santa

Los trastornos de la personalidad son la condición psiquiatrita de mas alta incidencia en la población y aunque no impide al afectado trabajar, socializar o tener pareja, si tiene un impacto grave sobre los niveles efectivos de dicho funcionamiento. Es por eso importante reconocer estos trastornos y recibir la adecuada ayuda y tratamiento.

Para evaluar la personalidad del paciente, el médico debe, en primer lugar, escuchar atentamente y mostrar interés por el paciente como persona. Una entrevista rígida dirigida en forma apresurada y emocionalmente indiferente, con preguntas cerradas y en exceso sistematizadas, es probable que tenga como efecto impedir que el paciente revele información relevante, más que ayudar a que la exprese. Trazar la historia de la enfermedad actual con preguntas abiertas que permitan al paciente explicar la historia con sus propias palabras no lleva mucho más tiempo, pero le ayuda a describir las circunstancias sociales asociadas y a poner de manifiesto sus reacciones emocionales.

Hay que preguntar al paciente acerca de su entorno social, la historia médica y psiquiátrica previa y la adaptación en las diversas etapas de la vida. Las características de los padres y de la atmósfera familiar durante la infancia son importantes, pues los rasgos de personalidad que influyen sobre la forma en que una persona se maneja frente a la enfermedad y la adversidad están determinadas parcialmente por las fases iniciales de la vida. La información sobre su comportamiento en la escuela, su actitud en la pubertad y la adolescencia y el modo en que ha manejado los diversos papeles familiares y sociales, así como su estabilidad y eficacia en el trabajo, su adaptación sexual y el patrón de vida social y la calidad y estabilidad de su matrimonio contribuyen a captar la personalidad del paciente. Posteriormente debe preguntarse con tacto sobre el uso o abuso de alcohol, tabaco u otras drogas, la conducta al conducir y cualquier tendencia de conducta antisocial. Son importantes las respuestas del paciente a las vicisitudes habituales de la vida, los fracasos, los retrocesos, las pérdidas y las enfermedades previas.

El perfil de personalidad que surge de estas preguntas puede revelar rasgos como egocentrismo o inmadurez, dependencia excesiva, ansiedad, tendencias a negar la enfermedad, comportamiento histriónico y escasa tolerancia a la frustración, o bien coraje, resistencia, conciencia, modestia y adaptabilidad. En particular, la historia puede revelar patrones de comportamiento repetitivo que el paciente exhibe en situaciones de estrés, es decir, cuando el distrés se expresa como síntomas somáticos (p. ej., cefalea, dolor abdominal), síntomas psicológicos (p. ej., conducta fóbica, depresión) o como comportamientos sociales (p. ej., retraimiento o rebeldía). Deben tenerse en cuenta las actitudes del paciente hacia, por ejemplo, la medicación en general o hacia tipos específicos de medicamentos (corticoides, sedantes), las dirigidas hacia los médicos o los hospitales, etc. Con esta información, el médico puede interpretar mejor las quejas del paciente, prever sus reacciones ante la enfermedad y planear una terapéutica adecuada.

La observación durante la entrevista también proporciona datos valiosos. Un paciente puede estar deprimido y pesimista o agradecido, abierto y con tendencia a negar la enfermedad; puede ser cálido y amistoso o reservado, frío y desconfiado. La comunicación no verbal puede revelar actitudes y afectos negados por las palabras del paciente. Por ejemplo, un paciente que se emociona o llora cuando se comenta la muerte de uno de sus padres está revelando que fue una muerte significativa y que hay un duelo todavía no resuelto. Las lágrimas en los ojos, el llanto abierto u otras manifestaciones similares de emoción deben considerarse signos físicos y registrarse como tales en el historial del paciente.

De forma semejante, cuando un paciente niegue su enfado, ansiedad o depresión, mientras que sus posturas, gestos y expresión facial las ponen de manifiesto, una investigación más a fondo puede descubrir tensiones y circunstancias emocionalmente deprimentes, quizás relacionadas con la evolución de la enfermedad presente. No obstante, tales investigaciones pueden llevar a conclusiones erróneas. Se requiere un juicio discriminatorio y experto para determinar si los conflictos psicológicos son muy significativos, de importancia limitada o meramente coincidentes con la enfermedad física del paciente.

Enlaces:
- http://dr.wilfredo.santa.googlepages.com
- Radio 5:30 am domingos hora de Puerto Riico en: http://www.streamaudio.com/stations/asx/WPRM_FM.asx
- Internet- Columnista en: www.vozalmundo.com
- Ebay: http://cgi.ebay.com/ws/eBayISAPI.dll?ViewItem&item=6965385759&ssPageName=ADME:L:DS:US:8
- Efiro.com http://www.efiro.com/revistas/articulos/EEuEFuEupZRkqAThHI.php
- Astrolabio.com http://www.astrolabio.net/salud/articulos/111375333857326.html

Autor
Publicado por Dr.Wilfredo G. Santa en Ciencia y Salud

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Cortesía de Wilfredo G. Santa
Publicado Tuesday 24 de July de 2007



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