|
Enfrentar
un Test Psicotécnico
Recomendaciones básicas
para enfrentar un Examen Psicotécnico
Cuando una persona enfrenta un Examen
Psicotécnico, está siendo evaluado en diferentes
aspectos: el intelectual, el aptitudinal, la
personalidad en lo laboral y en el área
cognoscitiva, y específicamente en lo
emocional.
Para quienes afronten un examen de este tipo, se
recomienda que cumplan atentamente con todas las
instrucciones que les den los evaluadores. Si no
entienden algo, pregunten. Los tests son siempre
más fáciles de lo que a primera vista parecen.
No es necesario completar todas las preguntas,
no se preocupen si no lo logran.
Tomarse el tiempo necesario como para llegar
tranquilos y relajados y recordar que los
nervios pueden jugar una mala pasada al ser
percibidos durante la entrevista y se reflejarán
en los resultados de las evaluaciones. Proyecten
una imagen segura, ganadora y optimista de sí
mismos.
Los tests revelan las peculiares características
de un sujeto, sus posibilidades y capacidades,
los rasgos específicos, propios, únicos e
irrepetibles de cada persona , por lo tanto se
debe ser absolutamente sincero y autentico para
no crear confusiones.
No obstante es necesario concentrarse al momento
de iniciar el ejercicio, poner toda la atención
en la tarea, dando todo de ustedes para
realizarla lo mejor posible. Lo importante no es
lo que se hace, sino como se lo hace.
Áreas evaluadas
Área intelectual: Aquí se evalúan el nivel
intelectual, la capacidad de análisis y
síntesis, el nivel de abstracción y
concentración del entrevistado, el sentido y el
juicio común, el pensamiento abstracto y
concreto, la habilidad para aprender
rápidamente. La comprensión y resolución de
problemas, la rapidez y precisión en la
comprensión de consignas, el manejo de sistemas
numéricos, las claves y los procedimientos, y la
capacidad de organización y planificación.
Área aptitudinal: Se hace un estudio de la
capacidad de retención de la memoria para
reconocer y recordar nombres, rostros, etcétera;
de la aptitud para percibir detalles con rapidez
reconociendo similitudes y diferencias, del
nivel perceptivo, de la coordinación visual y
motora.
También se evalúan la conducción, la capacidad
de liderazgo en un grupo, la delegación y el
control de tareas, la toma de decisiones, la
capacidad negociadora, la independencia de
criterios, la motivación. El interés y las
expectativas, la capacidad de transmisión y
redacción, la oratoria, la coordinación de
grupos, y la capacidad de evaluación y auto
evaluación.
El Área Laboral: en esta parte del informe se
analiza cómo es la modalidad laboral de esta
persona, cómo trabaja concretamente, cuál es su
grado de compromiso con la tarea y cómo la
llevará a cabo. Se evalúa cómo actúa el
candidato en situaciones de presión, el tiempo
que le demanda, el tipo de decisiones y
responsabilidades que puede asumir, si trabaja
mejor sólo o en equipos, etcétera.
El Área Emocional: aquí se reporta acerca del
control de los impulsos de esta persona, cómo
reacciona ante las críticas, cuál es su
modalidad vincular con sus pares y superiores,
cuál es su adaptabilidad ante situaciones
nuevas, cuáles son sus motivaciones personales y
profesionales, cuál es su grado de introversión
y extroversión y su grado de estabilidad
afectiva.
El Área Cognoscitiva: en la que se notifica
acerca del nivel intelectual del candidato, su
tipo de pensamiento, cómo percibe las
situaciones o problemas y cómo los resuelve.
Cómo jerarquiza los datos y cómo los procesa, si
usa la totalidad de su capacidad intelectual o
parte de ella, y si presenta potencial de
desarrollo cognitivo. |