RSS /
/

“Señor, me cansa la vida
y el universo me ahoga.
Señor, me dejaste solo
solo, con el mar a solas”
Antonio Machado.
LA COMUNICACIÓN ES FUNDAMENTAL EN LA VEJEZ
Los cambios demográficos que sufren las poblaciones y el elevado promedio de
vida en la época actual son, posiblemente, las causas de la relevancia que están
adquiriendo las personas de edad avanzada y sus circunstancias.
La medicina geriátrica se ha convertido en breve espacio de tiempo en una
especialidad en sí misma, hasta tal punto que en la mayor parte de los países de
la Unión Europea las necesidades de los viejos predominan sobre el resto de las
necesidades del sistema de cuidados sanitarios.
En nuestro país se hace menester crear un infraestructura geriátrica y deben
formarse suficientes profesionales que cubran las necesidades.
La geriatría debe ocuparse del cuidado de las personas que debido a su avanzada
edad presentan una serie de problemas físicos, mentales y sociales íntimamente
relacionados entre sí. Entender esta interdependencia obliga a las personas
próximas al anciano a desarrollar una habilidad especial para que su vida sea
más agradable. Del mismo modo, los profesionales encargados del cuidado de los
viejos deben compartir esa habilidad, comenzando por no definir de modo
arbitrario al enfermo geriátrico y al que no lo es y conocer las características
que le definen.
Las personas que tienen cerca a un anciano tienen que ser conscientes de forma
preferente pero nunca exclusiva de la realidad que les rodea, adquiriendo
conocimientos que son de aplicación en prácticamente todas las facetas de la
vida de la persona mayor.
La salud del anciano hay que evaluarla del modo más “rutinario” y cotidiano
posible. No es preciso poseer grandes conocimientos médicos, pues sin duda la
base de esta evaluación se encuentra en primer lugar en disponer de una gran
capacidad de comprensión y paciencia, puesto que el principal problema en la
relación con los viejos es la dificultad de establecer cauces de comunicación
estables y fluidos. A continuación vendrá el conocimiento de los problemas
físicos, mentales, sociales y funcionales, para la cual habrá que romper las
limitaciones propias de la edad (sordera, dificultad para hablar, fatiga o
debilidad general, etc.) y recurrir cuando sea necesario a las personas de los
que depende el anciano para disponer de toda la información posible, aunque es
muy importante, no restarle protagonismo.
Preguntar al anciano sobre sus condiciones de vida es una buena forma de
conocerle mejor. Las circunstancias económicas, sociales y funcionales son
importantes para establecer las pautas de ayuda necesarias.
Si tenemos en cuenta la compleja y sutil forma que tienen de manifestarse y
modificarse las alteraciones en las personas de edad avanzada, todas las
personas que de modo profesional o personal tengan relación con ellas han de
desarrollar y ejercer un “juicio especial” para situarse lo más próximo posible
a su realidad y de este modo entenderles que es lo prioritario en estos casos. Y
como dijo el poeta: “Si os encontráis algún día / dentro de la soledad, / no
pidáis consuelo al mundo, / porque él no os lo puede dar”.
Francisco Arias Solis
e-mail: aarias@arrakis.es
URL: http://www.arrakis.es/~aarias
También puede navegar por el contenido de nuestras principales revistas: | |
Nube de Tags
horoscopo juegos musica noticias monografias casino tarot blogs tests interpretación de sueños contactos empleos poker angeles consultorio sexual becas diarios de viajes anime clasificados chistes