RSS /
/

Al cumplirse el 7º aniversario de la muerte de Carlos Cano, traemos el
recuerdo del llanto que afloró aquel 19 de diciembre, en que Dios lo llamó a
cantar por las estrellas:
FADO PORQUE SE FUE CARLOS
Fado triste de lágrimas blancas se oye desde el Veleta. Los torreones rojos de
la Vela lanzan encogidos lamentos de canción. La brisa estremecida ha quedado
paralizada en las esquinas de la Alhambra; y el Albaicín de luz infinita, en
medio de su impacto de llanto y luto, no puede creer que la voz dulce de
terciopelo, hoy, se laya fundido con la cristalina ansia del Darro rumbo a la
marisma.
"Fado porque se fue por el río" camino de la gloria en las palmas de la Sierra
hasta "la luna que está sola en el mar". Granada llora porque a las cinco subió
Carlos por el Chapí al Sacromonte "con toda su muerte a cuestas". Puerta Real
enmudeció y la Gomeres tirita en hondo lamento, porque "de este largo
sufrimiento nació el lamento de su bella canción".
Carlos Cano ha llegado con intensidad a mucha gente. Decía A. Gala que "de su
corazón sale lo que escribe y por eso llega al corazón del pueblo". Su canción
supo entroncar en la dulzura e ingenuidad de las "Jarchas" mozárabes, aquella
antigua lírica con que se expresaba el pueblo hispano-godo, mostrar el patetismo
y la pasión española en sus versos y vitalizar la copla eterna. Ha sabido
interpretar la genuina orientación del sentir estético español con creaciones de
regusto anónimo y colectivo que tanto arraigo tienen en nuestro pueblo. Ha sido
la "Doña Piquer" en versión masculina; juglar contemporáneo de la poesía hecha
copla. Su obra de preocupación y cuido por el género ha sido inmensa. Era
perfeccionista y riguroso, atento al mínimo detalle; su obsesión se centraba en
la copla popular, en su pervivencia y en su vigor de pureza y esplendor. Ha sido
un verdadero creador; quiso recuperar y unir todas las culturas, con la
comprensión y la tolerancia del hombre bueno e inqui!
eto.
El granadino Cano era generoso y sincero; amigo de la verdad, jamás mentía ni se
lo permitía. Esbelto y tímido, serio e introvertido. Un caballero cabal y
ciudadano siempre vestido de su honradez. Ha sabido mantener con rectitud su
integridad radical de hombre de izquierdas. La canción se hace denuncia
discursiva en el verso: "serpientes con traje de santurrón", "esos gachós
trajeaos que viven de 'ná', que los roban, los roban", revestido de un ritmo
musical atrayente y castizo de raíces gaditanas en la "Murga los currelantes",
argentinas en "Tango de las madres locas" o populares en "El Salustiano"...; y,
sin problema, canta su andaluz en expresión corriente y en el nivel vulgar: "haiga
cultura y prosperiá", con grito intenso que deja patente su inquietud por la
postración de su tierra. Con su Granada muy asentada en su alma, se identifica
con Lorca y con lo más profundo de la poesía del patrimonio de Andalucía.
Su corazón inmenso ya no ha podido más; la vena aorta, cuando ya casi lo
teníamos otra vez, ha vuelto a saltar por su base. "!Ay mi chiclanera, aquí me
tienes rendío¡". Se ha rendido el señor de la copla, el juglar místico y
misterioso de los cármenes albaicineros. Se ha rendido a la brisa nevada, a la
blanca flor del azahar, al cielo de su verde y azul Andalucía. La campana de la
Vela tañe lastimera desde la Sabica, en toques de dolor, gemido y duelo.
Tras haber pasado derramando miles de gracias en sus canciones, -digamos, con
versos de su "Habanera Imposible", que "sólo tenía salida por las estrellas" y,
por ello, esta mañana fría de Granada "en un suspiro la luna se lo llevó". Y es
que -dice G. Lorca- "Hay almas que tienen / azules luceros, ... / que guardan un
viejo / rumor de nostalgias / y sueños".
M. Berceo
También puede navegar por el contenido de nuestras principales revistas: | |
Nube de Tags
horoscopo juegos musica noticias monografias casino tarot blogs tests interpretación de sueños contactos empleos poker angeles consultorio sexual becas diarios de viajes anime clasificados chistes