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Cortesía de Martín desde USA |
Un viejito se dio cuenta de que su esposa de muchos años se estaba
quedando sorda. Llamó a su doctor y sacó un turno para que
le hicieran un chequeo del oído.
El doctor le dijo que podría atenderla en dos semanas, y que
mientras tanto el esposo podría hacerle una prueba sencilla e informal para poder darle al médico una idea de la magnitud del problema.
-Esto es lo que quiero que haga. Empiece como a 40 pies de
distancia de ella y háblele en voz normal, a ver si lo oye.
Si no, acérquese a 30 pies, 20 pies, y así sucesivamente hasta
que le conteste. Esa noche ella está en la cocina preparando la cena, y él está en la sala y piensa.
Estoy como a 40 pies de distancia. Deja ver qué pasa:
-Mi amor, qué hay de cenar?
No hay respuesta.
El se acerca como a 30 pies.
-Mi amor, qué hay de cenar?
Nada.
Va para el comedor, como a 20 pies.
-Mi amor, qué hay de cenar?
Nada.
En la puerta de la cocina, a diez pies.
-Mi amor, qué hay de cenar?
Todavía nada.
Entonces se para detrás de ella.
-Mi amor, qué hay de cenar?
Ella se da vuelta y le grita,
-Por quinta vez, carajo, ¡POLLO!!!!!
Cortesía de Martín desde USA
Publicado Friday, September 30 2005