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Cortesía de Martin desde USA |
En el convento del pueblo estaba como interna una monjita que
era sumamente grosera; siempre que estaba conversando con sus compañeras de cualquier cosa, ella decía muchas groserías.
Las demás ya estaban cansadas de ella y llegaron a la conclusión
de que cuando esa monja dijera una de sus groserías, se levantarian
y la dejarían sola en el lugar en que estuvieran.
En una ocasión estaban hablando de la guerra y sus consecuencias,
y una de ellas dijo:
-Si yo pudiera, mandaría un camión lleno de alimentos para
toda esa pobre gente, que no tiene que comer.
Otra dijo:
-Si yo pudiera, mandaría un camión lleno de medicinas para los pobres enfermos.
y en eso dice la monja grosera:
-Si yo pudiera, mandaría un camión lleno de putas para todos esos cabrones.
Como habian acordado todas las monjas, se paran de sus lugares y se dirigen a la puerta, a lo que la monja grosera les grita:
-¡¡¡¡¡ESPÉRENSE, PENDEJAS QUE TODAVÍA NO LLEGA EL CAMIÓN!!!!
Cortesía de Martin desde USA
Publicado Wednesday, September 21 2005