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Trastornos del movimiento
Por LATINSALUD.COM|
Movimientos y temblores
Dos enfermedades abarcan al mayor número de pacientes con trastornos del movimiento que podrían ser beneficiados con un tratamiento de radiocirugía. Estas son la enfermedad de Parkinson y temblor esencial. En circunstancias excepcionales, los trastornos de movimiento también pueden deberse a lesiones en la cabeza, infecciones cerebrales como la encefalitis, o como consecuencia de accidentes cerebrovasculares. Uno de los trastornos del movimiento más común es el temblor. Enfermedad de Parkinson y temblor esencial En la enfermedad de Parkinson, el temblor generalmente involucra los brazos y las manos y es más evidente cuando la persona está en reposo. En el temblor esencial las manos y los brazos están por lo general quietos mientras se está en reposo, pero si se intenta realizar una acción, como recoger un vaso de agua o escribir, entonces el temblor se vuelve muy visible. Temblor a veces puede involucrar a la cabeza y el cuello y también, a veces, las piernas. El temblor puede interferir en la realización de las actividades cotidianas, haciendo que la persona que lo padece sea incapaz de escribir su nombre, firmar documentos, de beber de una taza o vaso sin derramar. Además, las personas que padecen este trastorno pueden ser incapaces de alimentarse por sí mismos, abrochar un botón de su ropa, peinarse, o realizar casi cualquier movimiento que implique un control coordinado de las manos, dedos y brazos. En el temblor esencial o familiar, el trastorno del movimiento es el único indicio de la enfermedad. La única diferencia entre el temblor esencial y familiar es que en el segundo, hay una historia familiar donde el temblor está presente en otras generaciones, mientras que en el temblor esencial, no lo hay. El temblor en sí es idéntico en ambos. En la enfermedad de Parkinson, a menudo hay otros movimientos anormales, además de los temblores. Estos pueden incluir la bradicinesia (lentitud de movimiento) y la rigidez en los músculos, lo que hace que las actividades normales sean muy difíciles de realizar. Además, en la enfermedad de Parkinson, es frecuente que exista dificultad para caminar debido a la lentitud y rigidez de los movimientos y debido a la falta de equilibrio una tendencia a padecer caídas. Tratamientos Tratamiento no quirúrgico Existen medicamentos para el tratamiento inicial de los trastornos del movimiento. En la enfermedad de Parkinson, los medicamentos que contienen L-dopa (levodopa) son los más comúnmente utilizados. Una variedad de nuevos medicamentos también pueden ser eficaces en el control de los síntomas de la enfermedad de Parkinson. En el temblor esencial, la familia de las drogas beta-bloqueantes, que incluye Inderal (propranolol) y Mysoline (primidona), pueden ser eficaces. En general, el tratamiento quirúrgico de cualquier tipo, incluyendo la radiocirugía, se suele reservar para los pacientes cuyos síntomas no pueden ser efectivamente controlados con medicamentos. Tratamiento quirúrgico Diversas formas de tratamiento quirúrgico están disponibles para el control de los trastornos del movimiento, cuando los medicamentos son ineficaces. Los procedimientos quirúrgicos disponibles se dividen en dos categorías: 1) los procedimientos de ablación o destructivos, como la talamotomía o palidotomía, y 2) procedimientos de estimulación realizada por la implantación de electrodos de estimulación en el cerebro. Aunque el mecanismo exacto de los trastornos del movimiento no se comprende totalmente, es evidente que en la mayoría de los casos, la hiperactividad en una de las dos estructuras en el cerebro causa los trastornos del movimiento. Este exceso de actividad se encuentra ya sea en el tálamo o en el globo pálido. Recientemente, la supresión de los trastornos del movimiento por la estimulación eléctrica en otra área, el núcleo subtalámico, se ha sugerido, pero la estimulación en esta área sigue siendo objeto de la investigación clínica. Métodos Radiocirugía vs Radiofrecuencia La actividad excesiva de las células del cerebro en una pequeña parte del tálamo llamado núcleo ventral intermedio se cree que es responsable de los temblores de la enfermedad de Parkinson y el temblor visto en el temblor esencial o familiar. Su participación en otras formas de temblor varía. El método quirúrgico clásico de tratar con el temblor ha sido eliminar este pequeño grupo de células (talamotomía) pasando una aguja especialmente diseñada y calentar la punta de la aguja mediante radiofrecuencia. La zona correcta del cerebro pueden ser identificada por una combinación de estudios de imagen (por lo general la Resonancia Magnética) y registos eléctricos realizados con un electrodo de alambre minúsculo (microelectrodo). En la década de 1960, Lars Leksell, un neurocirujano sueco, comenzó a experimentar con la destrucción de esta zona con radiocirugía. Desde entonces, ha habido una considerable experiencia en la utilización de métodos de radiocirugía para el tratamiento de los trastornos del movimiento, en lugar de los métodos de radiofrecuencia. La ventaja del método de radiofrecuencia es la presumible capacidad de localizar más exactamente la zona en donde se debe actuar utilizando las técnicas de registro eléctrico y los métodos de estimulación mencionados anteriormente. La desventaja es que requiere pasar un electrodo aguja a través del tejido cerebral, lo que trae aparejado la posibilidad de complicaciones como sangrado y/o infección, ya sea dentro o sobre la superficie del cerebro. También puede darse que se produzcan lesiones no intencionales a otras estructuras normales. Tratamiento de radiocirugía no requieren la colocación de ningún dispositivo invasivo en el cuerpo y por lo tanto debe basarse en estudios de imagen como la RM para la correcta localización de la zona donde actuar. En esta técnica no existen las complicaciones que rodean a una cirugía tradicional, tales como las complicaciones de la anestesia, hemorragias o infecciones. Cabe señalar enérgicamente que la radiocirugía con la tecnología LINAC no está recomendada para cualquier tipo de trastorno del movimiento. Un especialista con experiencia comprobada debe tomar la desición acerca de la técnica a utilizar en cada caso. Talamotomía Tanto con radiofrecuencia y con la radiocirugía talamotomía las expectativas de aliviar el temblor pueden darse en aproximadamente el 85% de los pacientes. En algunos pacientes, el temblor es marcadamente suprimido, pero no totalmente aliviado y en otros pacientes, el temblor es completamente aliviado. Prácticamente todos los tratamientos de trastornos del movimiento mediante la radiocirugía se realizan con el bisturí de rayos gamma (Gamma Knife). Hay poca o ninguna experiencia en el uso de otras formas de la radiocirugía, es decir, mediante acelerador lineal o haz de partículas pesadas radiocirugía, para tratar este tipo de trastornos del movimiento. |