La aparición de un casco de realidad virtual que integre en un mismo
artilugio diferentes sensores que estimulen al tiempo los sentidos de la vista,
el olfato, el gusto, el tacto y el oído será posible en un plazo no superior a
cinco años. Es más, un prototipo de ese casco ya ha sido presentado en Londres
(Reino Unido) en uno de los expositores de la feria Pioneros '09, organizada por
el Consejo de Investigaciones en Ciencias Físicas e Ingeniería (EPSRC por sus
siglas en inglés).
Sus responsables afirman que "llevamos un año con este proyecto y nos hemos dado
cuenta de que los trabajos realizados hasta el momento no tienen en cuenta el
factor humano, es decir, cómo funciona el cerebro a la hora de combinar los
diferentes factores". "Esto ya salía en las películas hace décadas y sin embargo
seguimos sin tenerlo". La clave se encontraría en adaptar tanto la intensidad de
la señal como la forma de estimular a la aplicación "e incluso a la persona".
"Si estás recibiendo clases de Historia, por ejemplo, con el casco podrías
visitar una iglesia bizantina a través del vídeo, escuchar la voz del tutor y
los sonidos típicos de esa iglesia y al mismo tiempo oler y notar en tu piel la
humedad del templo".
Este casco de realidad virtual podría ayudar también a superar ciertos traumas
como el vértigo, recreando las condiciones en que se producen estos episodios
para tratar al paciente sin que suponga un riesgo para su salud.
El aparato incorporará electrónica y capacidades de software desarrolladas de
forma específica, con lo que podrá ayudar a desarrollar los beneficios
potenciales de esta tecnología en ámbitos tales como la educación, los negocios
o la protección ambiental. El olfato será generado electrónicamente por una
nueva técnica basada en un dispositivo con olores predeterminados. El gusto será
porporcionado por una sensación de textura relacionada con algo que esté en la
boca, mientras dispositivos táctiles nos darán la sensación de estar tocando
cosas.