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¿Podemos tratar el estrabismo?
Por LATINSALUD.COM|
¿Qué es?
El estrabismo, también llamado heterotropía, es la desviación del paralelismo de un ojo respecto del otro. Podemos distinguir dos tipos de estrabismo: • paralítico o no concomitante • no paralítico o concomitante El primero es producido por la parálisis de uno o más músculos oculares. Su causa puede ser una lesión del nervio oculomotor. Limita la movilidad del ojo y provoca la doble visión (diplopía). El estrabismo concomitante suele deberse a un tono muscular ocular desigual, y puede ser convergente (esotropía), divergente (exotropía) o vertical (hipertropía o hipotropía). Puede que la desviación del paralelismo ocular no varíe respecto de los movimientos del ojo, y que se mantenga la función de cada uno de los músculos. El estrabismo puede producir una reducción de la agudeza visual llamada ambliopía. Esto se debe a una anormal experiencia visual en las primeras etapas de la vida, y es el resultado de un mecanismo que tiende a evitar la confusión y la diplopía. Si no se trata precozmente, puede producirse una pérdida permanente de la visión. Si la causa subyacente es un desequilibrio muscular aislado, debe corregirse con lentes, agentes mióticos, ejercicios oculares), o restableciendo quirúrgicamente el equilibrio muscular. La toxina botulínica es otra opción terapéutica, de la que nos ocuparemos en este artículo. La toxina botulínica Poco después de la segunda Guerra Mundial, un joven oftalmólogo americano, Alan B. Scott, buscaba substancias que pudiesen corregir el estrabismo, y descubrió que la Toxina Botulínica Tipo A (TB Tipo A) paralizaba los músculos al inyectarse. Luego de un período de investigación y desarrollo, descubrió que la aplicación local, en determinados músculos, interrumpía momentáneamente el movimiento muscular. En 1978 después la de la aprobación para pruebas clínicas por FDA (Food and Drug Administration) de los Estados Unidos, el médico inicio las investigaciones con la utilización de TXB Tipo A para la corrección de estrabismo en animales. Gracias a los sorprendentes resultados, desarrolló estudios clínicos con seres humanos. El descubrimiento mostró que cuando se aplica TXB Tipo A al músculo que causa estrabismo, hace que éste se relaje, dejando de empujar el globo ocular para un lado, y consecuentemente corrigiendo el problema. De esta forma surgió la primer indicación de Toxina Botulínica Tipo A. Numerosos investigadores realizaron estudios más avanzados con la sustancia, descubriendo otras aplicaciones de la toxina tanto en el área de la oftalmología, como la neurológica y la estética. Aplicaciones Las aplicaciones terapéuticas más importantes para el uso de la Toxina Botulínica Tipo A son: • Espasmo hemifacial: espasmos musculares involuntarios que producen contracciones. Al principio solo afecta a los músculos periorbiculares, que se contraen espontáneamente; conforme la enfermedad progresa, participan también otros músculos faciales. • Espaticidad: desorden motor caracterizado por un excesivo estiramiento y contractura de los músculos en respuesta al movimiento. (Parálisis Cerebral - Accidente vascular cerebral - esclerosis múltiple) • Hiperhidrosis: sudor excesivo en las manos y/o axilas • Diferentes tipos de Acalasia: patología digestiva • Hipersalivación: secuela de enfermedad de parkinson • Tics Cuando fue aplicada en el rostro, los médicos notaron que la aplicación de la Toxina Botulínica Tipo A en esta región hacía que las líneas de expresión y arrugas disminuyeran, por lo que se abrió toda una nueva línea de investigación para uso cosmético. Las investigaciones para la utilización terapéutica de la Toxina Botulínica Tipo A no paran. Descubrimientos recientes comprobaron otras indicaciones de la sustancia en pacientes con secuelas de lesiones cerebrales, medulares o derrames, como así también preventivo en migrañas. |