El peeling es un método que sirve para limpiar la piel y eliminar las
impurezas. Esta se aplica con movimientos circulares y presionando las zonas
duras del rostro. Según el producto que utilizes y la presión que hagas podrás
conseguir un peeling superficial, intermedio o profundo.
Para realizar un peeling superficial debes mezclar una cucharada de leche de
limpieza con una cucharada de azúcar. Aplícate sobre la zona T (tu frente, nariz
y mentón), realizando movimientos circulares y ejerciendo una presión suave.
Si quieres realizar un peeling intermedio, reemplaza la leche por crema de
limpieza y el azúcar por arena.
Y para un peeling profundo, usa tres cucharadas de aceite de almendras y tres
cucharadas de sal.