A las energías renovables de siempre, la eólica y la solar, le acaba de salir
un nuevo aliado: los pies humanos. Y es que, aunque parezca una quimera, gracias
a un equipo de ingenieros británicos se podrán convertir los pasos personales en
energía eléctrica.
Así, con un suelo especial, estos científicos podrían encender 6.500 bombillas
con la energía que produzcan las pisadas de los 34.000 usuarios de una sola
estación de metro de Londres, por ejemplo. También podría tener aplicaciones
domésticas, como recargar el móvil o el iPod tan sólo con dar un pequeño paseo
por el parque aunque, de momento, la tecnología resultaría demasiado cara.
'The Facility', una compañía inglesa centrada en la arquitectura sostenible,
utiliza un método similar al de unos prototipos de botas militares
estadounidenses en las que había un pequeño generador eléctrico en el talón.
Basada en este primer invento, la compañía diseñó un tipo de suelo generador de
energía que, con la presión de los pies, activa unas miniturbinas que son las
que convierten la energía mecánica en energía eléctrica. Una vez generada, esta
energía se aprovecha al 100% almacenada en pequeñas pilas.
Lo novedoso del invento y sus jugosos beneficios de ahorro de energía eléctrica
han interesado ya a varias empresas. Así, el primer lugar donde se aplicaría la
nueva tecnología sería la 'Torre Spinnaker' de Portsmouth (al sur de
Inglaterra), una gigantesca edificación de más de 170 metros de altitud. El
suelo especial estaría en los peldaños de la torre, que absorben los pasos más
enérgicos. Pero no solo eso, piensan incluso en aprovechar el movimiento propio
de la estructura por el viento.
El suelo generador de energía podría utilizarse también en el hogar y de forma
privada, aunque esta innovadora tecnología resulta tan cara a día de hoy que de
momento serían muy pocos los que podrían beneficiarse de ella. No obstante, en
un futuro, se cree que se podrá aplicar a campos de fútbol y a las casas
particulares. Si esta tecnología de generación eléctrica llega a tener éxito, el
uso doméstico es uno de los más atractivos ya que, además de ahorrar a cada casa
una determinada cantidad de energía eléctrica, los generadores adaptados a los
zapatos se podrían generalizar y ser utilizados por cualquiera. Así, recargar el
móvil, el iPod o la PDA simplemente paseando por la calle, podría ser una de las
mayores comodidades para el hombre de hoy, que ya no se hace sin estos aparatos
en todo momento y lugar.