Se llama parasitismo a la relación que se establece entre dos especies, ya
sean vegetales o animales. En esta relación se distinguen dos factores
biológicos: el parásito y el huésped. El parásito vive a expensas de la otra
especie, a la que se le denomina huésped.
El parasitismo intestinal se presenta cuando una especie vive dentro del
huésped, en el tracto intestinal. El parásito compite por el consumo de las
sustancias nutrientes que ingiere el huésped, o como el caso del ancylostoma,
éste se nutre de la sangre del huésped, adheriéndose a las paredes del
intestino.
Los parásitos más importantes que usan como huésped al ser humano son:
Giardia Lamblia
Produce la Giardiasis o Lambliasis.
Este parásito se transmite por la materia fecal de la persona portadora que
contiene los huevos del parásito y al quedar expuesta al contacto con agua y/o
alimentos, produce el contagio. También los parásitos pueden ser llevados a la
boca por tener las manos sucias o por ingerir alimentos que han estado en
contacto con moscas que previamente tuvieron contacto con la materia fecal. La
desnutrición predispone a la Giardasis y por el contrario, en todos los casos,
la higiene y la buena alimentación son factores beneficiosos.
Las madres deben tener en cuenta que para los bebés lactantes es muy importante
darles el pecho para ayudarlos a resistir las infecciones parasitarias, ya que
las defensas que produce la leche materna en el bebé son de tal magnitud que si
llegara a ingreasar el parásito solo produciría una infección asintomática (sin
síntomas).
Los síntomas de la Giardasis son la materia fecal pastosa o grasosa, mareos,
irritabilidad y temperaturas de hasta 37,9 grados.
Para realizar el diagnóstico se debe hacer un análisis de materia fecal.
Se trata con medicamentos antiparasitarios.
Entamoeba histolytica
Este parásito produce la Amebiasis o Disentería y es conocido también con el
nombre de "ameba". Viven en aguas estancadas, charcos, lagunas y pozos de agua y
debajo de las hojas en estado de descomposición.
Las formas de transmisión son similares a la de la giardasis. Las amebas
ingeridas pasan al intestino grueso (colon), donde se desarrollan. En algunos
casos la amebiasis puede provocar malestar y diarrea alternada con
estreñimiento, también puede causar disentería, es decir diarrea dolorosa con
salida de sangre y moco en abundancia, ademas puede dar colitis no disentérica y
formas fulminantes de colitis con perforación intestinal. Los síntomas son,
falta de apetito, perdida de peso, decaimiento y nerviosismo, cefaleas y
trastornos del sueño.
El diagnóstico se realiza mediante análisis de materia fecal y el tratamiento
con antiparasitarios.