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Definición
Neumonía es una enfermedad inflamatoria que afecta a los pulmones (generalmente un segmento), cuya causa es, con mayor frecuencia, infecciosa. En Estados Unidos afecta aproximadamente a un millón de personas por año, obligando su internación en la mitad de los casos; con una mortalidad global del 10%, la cual alcanza el 30% en los ancianos y el 20% de las personas internadas. Se ha observado, además, que su incidencia es 3 a 4 veces superior en las personas mayores de 40 años que en aquellas menores de 30, detectándosela especialmente en épocas invernales. De acuerdo a las características clínicas y al tipo de población afectada, podemos distinguir: • Neumonías Intrahospitalarias: adquiridas en el hospital con un tiempo de internación mínimo de 72 horas, o en personas que hayan sido dadas de alta hasta 7 días antes de comenzado el cuadro. Los microorganismos responsables son: enterobacterias, klebsiella, pseudomonas y legionellas. • Neumonías Extrahospitalarias: aquellas adquiridas fuera del ámbito nosocomial. En el 90% de los casos, este tipo de neumonía es producida por el Neumococo, Haemóphylus I., Mycoplasma, Legionella, Chlamydias y el virus Influenza A. Cuadro clínico Las neumonías suelen presentarse con fiebre, dificultad para respirar, tos con eliminación de flema y dolor en el tórax. Es más común en los varones, afectándose dos a tres veces más que las mujeres, siendo a su vez, más frecuente (3 a 5 veces) en los ancianos que en los adultos jóvenes. Desde el punto de vista clínico, se ha diferenciado a las neumonías en Típica y Atípica. La neumonía típica se caracteriza por su comienzo brusco, aunque algunas veces puede estar precedida por un cuadro de catarro de las vías respiratorias superiores. Generalmente puede indicarse la hora exacta del comienzo del cuadro clínico, con escalofríos múltiples e intensos, fiebre elevada y tos seca inicial, la que posteriormente se hace productiva con eliminación de flema. Las neumonías atípicas suelen comenzar de manera insidiosa, con dolores de cabeza, cansancio y poca afectación del estado general. Conjuntamente aparece tos seca y persistente o con expectoración. Suele cursar también con fiebre y sin escalofríos y dolor en el tórax que aumenta al toser. Son frecuentes también la aparición de náuseas, vómitos, dolores musculares y articulares. Tratamiento El tratamiento puede iniciarse en base a los datos clínicos (tratamiento empírico) hasta obtener los resultados de los estudios solicitados para identificar el germen. La penicilina, es recomendada en estos casos, durante 10 días en las personas jóvenes y adultos sin factores de riesgo de padecer complicaciones y que presenten un cuadro de neumonía típica. En aquellas personas alérgicas a la penicilina, la eritromicina puede utilizarse durante 10 días. Este antibiótico es también utilizado en neumonías atípicas, así como también en la neumonía por Chlamydias. En los adultos con factores de riego (alcoholismo, enfermedad obstructiva crónica) puede utilizarse una cefalosporina de primera o segunda generación asociada a gentamicina durante 10 - 14 días. En las neumonías intrahospitalarias puede usarse penicilina o una cefalosporina de tercera generación asociada a gentamicina o amikacina. |