Como todo mamífero, el bebé hamster comienza a desarrollarse en su vientre,
por lo que la panzita de la mamá hamster comenzará a crecer más de los normal.
Además notaremos que comienzan a construir un nido con aserrín o ramitas
(dependiendo de lo que encuentren en su hábitat), o bien a "remodelar" su actual
casita. Además, allí comienzan a llevar y guardar comida. Son previsoras, y
almacenarán alimento para sus crías.
El período de gestación es de 15 o 16 días, y generalmente las crías nacen en el
día 16.
En la última semana de gestación es usual que deje de moverse tanto por su
jaula, y conviene retirar al macho del mismo ambiente (de la misma jaula), para
darle toda la tranquilidad que necesita.
Cuando nazcan sus crías no hay que tocarlas; en lo posible por varios días
directamente ni acercarse a la jaula y dejarla tranquila a la nueva madre con
sus hijitos.
¿Porqué no hay que tocar las crías de hamster recién nacidas?
La respuesta puede sonar chocante pero es cierta. Porque sino la madre se los
comerá. Si los tocamos le impregnamos nuestro olor a los hamstersitos, y
entonces la madre los rechazará.
Al rechazarlos los dejará morir, y en algunos casos inclusive se los comerá.
Lo mismo ocurre si la molestamos a ella, acercándonos a la jaula y queriendo ver
a las crías. La madre se sentirá en peligro y entonces también matará a sus
crías.
Igualmente puede ocurrir si ella no tiene más leche para alimentarlos. Entonces,
los mata y luego se los devora.
Cuidado especial
En las semanas previas al nacimiento, durante el período de gestación, debemos
asegurarnos que la mamá hamster tenga hojitas de papel, viruta de madera,
cartoncitos, u otro elemento con el que ella pueda armar y preparar su nido.
Retirar al macho de la misma jaula.
Y a ella darle de comer alimentos que contengan mucha proteínas, por ejemplo
huevo cocido (en agua), huevo duro. El huevo le dará las proteínas necesarias
para que pueda producir la leche para amamantar a su cría.
Llegado el nacimiento de las crías simplemente hay que dejarlos tranquilos.