La equinoterapia puede resultar mucho más beneficiosa que otros tipos de
programas de rehabilitación. ¿Por qué?
“En la parálisis cerebral -explica la Dra. Bonvin- los niños tienen que hacer
ejercicios muy simétricos. No es lo mismo estar en una máquina un largo rato,
que estar con un caballo durante una hora, en un ambiente natural, bien guiado,
con un alto grado de interacción social, con sus padres, etc. Todo esto hace el
tratamiento más llevadero.”
El caballo no sólo produce el estímulo psicomotriz que ya hemos descripto.
También le otorga a su compañero otro inmenso caudal de mensajes capaces de
estimularlo desde otros aspectos:
• perceptivos (olor, calor, contacto, sonidos, etc.)
• orgánicos (masaje, movimiento)
• psíquicos (compañía, seguridad, sostén, diversión, etc.)
El programa no sólo incluye montar y cabalgar. También alimenta la relación del
paciente con su compañero equino proponiendo otras actividades como su
alimentación, el cepillado del pelo, la limpieza de los cascos, de los
arneses... Un contacto que va más allá.