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EL CONOCIMIENTO DEL FUTURO

Por ALBERTO SUAREZ - Astrólogo y Terapeuta Transpersonal

La mayoría de quienes me consultan, lo que buscan es conocer el futuro que tienen por delante. Y ello resulta comprensible porque saber sobre nuestro "mañana", nos da sensación de permanencia y continuidad.

La Astrología es una ciencia fundamentalmente predictiva porque predice (pre-dice, dice con antelación) lo que viviremos en un momento dado.

¿Y qué es lo que hace que el futuro sea previsible(pre-visible, visto por anticipado)?: el hecho de que está predeterminado.

Antes de cada reencarnación nuestra Alma establece un perfecto plan de vida -que se refleja en la Carta Natal-, un mapa de rutas en el que está contenido la totalidad de nuestras experiencias y circunstancias.

No obstante, el ego (nuestro pequeño "yo") a todos nos induce a fantasear con el poder mágico de la voluntad y llegamos a creer que aplicándola adecuadamente podemos "torcer" el destino a nuestro antojo. Con el paso del tiempo y con unas cuantas vivencias encima, todos vamos percatándonos de que en realidad no hemos podido controlar nada, que hemos estado viviendo según un guión preestablecido. Y eso está muy bien pues nuestra Alma posee un nivel de sabiduría muy superior al de nuestra personalidad, por más que a veces no comprendamos sus razones y nos resistamos a aceptar sus decisiones.

¿Y cuál es la principal utilidad de conocer el futuro?: el volvernos cada vez más autoconscientes al poder contemplar a nuestra vida como un proceso en vez de como una serie de fragmentos desconectados entre sí. Y el conocimiento del futuro nos aporta la respuesta más importante, la única verdaderamente válida y capacitante a la gran pregunta: ¿y para qué, es ésto que estoy viviendo?

El conocimiento de nuestro futuro nos muestra que nuestra vida tiene un sentido y que dicho sentido siempre es el Amor.

Quiero compartir contigo un poema que el gran Jorge Luis Borges escribió sobre este tema:



"El porvenir es tan irrevocable


como el rígido ayer.


No hay una cosa


que no sea una letra silenciosa


de la eterna escritura indescifrable


cuyo libro es el tiempo.


Quien se aleja de su casa


ya ha vuelto.


Nuestra vida


es la senda futura y recorrida.


El rigor ha tejido la madeja.


No te arredres.


La ergástula (celda) es oscura.


La firme trama es de incesante hierro,


pero en algún recodo de tu encierro


puede haber una luz, una hendidura.


El camino es fatal como la flecha.


Pero en las grietas está Dios, que acecha."


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