¿Cómo afecta la disfunción eréctil?
Resulta una pregunta muy compleja de responder, sobre todo cuando la sociedad y
nuestra cultura nos han hecho pensar que el hombre no debe mostrar debilidad o
aceptar que tiene problemas. ¿Qué pasa entonces cuando empieza a notar cambios
en su sexualidad?, cuando a pesar de querer, no siempre se puede. Terrible
situación, sobre todo si se piensa que hay que pasarla solo...
Hay estudios que indican que los hombres con disfunción eréctil empiezan a ser
ineficientes en el trabajo, su autoestima baja, se sienten menos seguros,
débiles, incluso, se sienten fracasados y menos hombres. Es entonces cuando
entran en un proceso de duelo.
Cuando sucede las primeras veces, el hombre piensa que es algo temporal, debido
al estrés, al exceso de trabajo, a que no tiene buena condición física o a la
edad, pero no acepta que puede tratarse de un problema de salud y que la causa
puede estar en si mismo, ésta es la etapa de negación del proceso de duelo.
Después, el hombre entra en una tapa de dolor o enojo en la que se dice: ¿Por
qué a mí? ¡Esto no me puede estar pasando! ¡No puede ser cierto!; empieza a
cuestionarse sobre su funcionamiento sexual de una manera obsesiva, incluso, hay
quienes piensan en ser infieles; evidentemente al tener nuevas experiencias, el
deseo sexual y la excitación aumentan, por esto, el hombre piensa que se ha
recuperado, pero sólo es de manera aparente y transitoria. Otros hombres, por el
contrario, no buscan nuevas parejas sexuales, lo que hacen es aislarse, temen
fallar nuevamente en la erección y
poco a poco van perdiendo el deseo sexual, de hecho, también evitan cualquier
situación afectiva.
El hombre siente lo que se llama angustia de desempeño, que es una sensación de
fracaso que lo hace pensar que si lo hace de nuevo, seguro se repetirá la misma
situación; es tanta su preocupación que no logra concentrarse ni disfrutar el
momento, no alcanza una erección adecuada y la relación sexual no se consigue
satisfactoriamente.
Existe, además, otra etapa, aceptación o adaptación ante la disfunción eréctil,
hay hombres que aceptan que tienen un problema y aunque no siempre se deciden a
buscar ayuda profesional intentan adaptarse y se vuelven más cariñosos con su
pareja, buscan besar y acariciar más tratando de compensar la falla eréctil.
Vale comentar que muchos de estos hombres y sus parejas desde que inician con la
disfunción y tomando esta actitud descubren el placer erótico, ya que se dan la
oportunidad de tener experiencias diferentes a la penetración.
Es mejor hablar...
Idealmente, los hombres mayores de 40 años deben acudir con su médico de
confianza de manera regular y no hasta que empiezan a sentir molestias; puede
ser un urólogo, o bien, un médico sexólogo, quien hará una evaluación integral
física y orgánica, de laboratorio y psicológica, que además se apoye en otros
profesionales para que pueda dar un buen diagnóstico y se inicie el tratamiento
adecuado oportunamente.
¿Puedo tener disfunción eréctil?
Los factores de riesgo para tener disfunción eréctil son diversos y se
clasifican en:
*Hábitos o estilos de vida; Sedentarismo; aumento de grasas como colesterol y
triglicéridos en sangre; fumar, tomar alcohol o consumir drogas; sobrepeso u
obesidad.
*Psicológicas o de interacción de pareja; Conflictos de pareja; desempleo.
*Orgánicas, biológicas o enfermedades; Diabetes; enfermedades cardiovasculares
como hipertensión arterial, infartos, embolias, aterosclerosis, etc.;
dislipidemia, alteración de los niveles de grasas en sangre; depresión;
alteraciones de próstata.
Existen opciones de tratamiento, ¡es cuestión de decidirte!
La primera opción en el tratamiento de la disfunción eréctil son los
medicamentos llamados inhibidores de la fosfodiesterasa 5, que están aprobados
por secretaría de salud y han demostrado su eficacia, su seguridad y son bien
tolerados, a menos que se tenga alguna contraindicación para usarlos. Es
necesario aclarar que no deben automedicarse, si se sospecha disfunción eréctil,
la idea es acudir siempre con el médico.
Aunque pocos médicos la indican, resulta trascendental acudir a terapia
psicológica para eliminar la angustia de desempeño, ya que si el hombre está tan
preocupado por funcionar, la excitación tal vez no se presente aun después de
haber tomado el medicamento.
Los medicamentos utilizados para el tratamiento de la disfunción eréctil no
producen erecciones por si mismos, las facilitan; el hombre necesita
forzosamente de un estímulo erótico eficaz para desencadenar una erección.