El equipo Cuba siguió fiel a su propio legado histórico, y viniendo de abajo,
conquistó electrizante victoria sobre Australia con pizarra de 5 carreras por 4
que le abrió las puertas hacia la semifinal del II Clásico Mundial, a iniciarse
el próximo día 15 de marzo en el estadio Petco Park de San Diego, California,
con el concurso -además - de las novenas de Sud-Corea, Japón y el ganador entre
México y Australia.
El choque ante los australianos tenía de antemano los perfiles de una recia
batalla, despues que estos últimos batieran espectacularmente a México 17
carreras por 7; sorpresivo desenlace que evidenció el poder ofensivo del
representativo de Oceanía, muy mejorado además desde el punto de vista del
pitcheo y la defensa.
Nuestro equipo tomó nota de ese antecedente y salió determinado, desde el
inicio, a no dar margen a sus oponentes y a consagrar sobre el terreno la
superioridad que le concedían la previsiones.
El juego lo iniciaron desde el box los zurdos Travis Blackley (Australia) y
Aroldis Chapman(Cuba) y ambos mostraron tempranamente sus justificadas
credenciales para la porfía.
No fue sino en la parte alta del tercer capítulo que llegó la primera carrera de
los cubanos al combinar hit de Luis Miguel Navas, sacrificio de Michel Enríquez,
roletazo de Youlieski Gourriel por el campo corto y cohete de Frederich Cepeda
al derecho.
Una entrada después los australianos consiguieron emparejar el choque por
doblete de Luke Hughes, balk de Chapman, ponche a a Chris Snelling, out por el
cuadro y hit al izquierdo de Ben Risinger.
El granmense Yoenis Céspedes se encargó de quebrantar la paridad con estacazo
por la banda opuesta frente al relevista Damian Moss, en la apertura del sexto
inning.
Sin embargo, la selección antillana vivió una verdadera pesadilla en la
conclusión de ese propio capítulo: Norberto González, que había reemplazado a
Chapman en la entrada anterior, abrió con boleto a Hughes, cometió balk, y el
corredor avanzó a tercera por bola ocupada del jardinero central, tras lo cual
el mentor Higinio Vélez llamó al experimentado Pedro Luis Lazo.
El pinareño no exhibió su acostumbrada eficiencia y permitió sencillo al central
de Justin Huber, que propició el empate a dos carreras. Acto seguido ponchó a
Risinger y parecía que la marea australiana se calmaba, pero Michael Collins dio
imparable y un error en viraje a segunda complicó más las cosas al permitir el
avance de los corredores; por añadidura regaló boleto a Brad Harman y las bases
se llenaron. En esa situación James Baresford disparó metrallazo que remolcó
otras dos anotaciones.
El alto mando cubano llamó al rescate al santiaguero Danny Betancourt con
corredores en primera y tercera y dos outs y este sofocó la sublevación al
retirar por la vía de los strikes a Andrew Graham.
Con el choque en desventaja por primera vez en la noche, 4 anotaciones por 2,
Cuba descontó una en el séptimo después de dos outs, por boleto a Olivera y el
segundo biangular del designado Michel Enríquez.
Llegó entonces el momento de la definición en la parte alta del octavo cuando,
tras jit de Yulieski Gourriel frente al serpentinero Richard Thompson, el
corpulento Yosvani Peraza salió de la banca como emergente y disparó terrorífica
línea por encima de las bardas del jardín izquierdo que puso delante
definitivamente a Cuba 5 carreras por 4, ventaja que defendió el cerrador Ismel
Jiménez.
Hoy México y Australia discutirán quien acompaña a Cuba en el viaje a San Diego.
La gran sorpresa de la jornada la protagonizó Holanda al eliminar a República
Dominicana en dramático juego, correspondiente a la llave D, que finalizó en
once entradas 2 carreras por 1. Hoy Puerto Rico y Holanda decidirán entre sí el
primer lugar del grupo.
Venezuela, por su parte, sacó de la competencia a Italia con categórico triunfo
de 10 anotaciones por 1. Hoy Estados Unidos y Venezuela definirán quien finaliza
como cabeza de grupo en la llave C.