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Control Mental
Por Profesor Herrou Aragón|
El poder de los pensamientos concientemente
dirigidos Como luego veremos, esta técnica de influencia sobre los demás es muy fácil y cualquiera puede ponerla en práctica. Recordemos en este caso también que los límites y obstáculos están en nosotros y no en los demás. Aplicando esta técnica podremos insertar en otras mentes los pensamientos que deseemos. Ya dijimos que nuestros pensamientos y emociones son materiales y tienen formas definidas, aunque no podamos verlos. Así como existe la materia física así también existen la materia emocional y la materia mental. Crearemos y operaremos estas formas de materia, sobre todo la materia mental, como formas de pensamiento que enviaremos a los demás. Dijimos que trabajaremos sobre todo con la materia mental, la sustancia de nuestros pensamientos, porque las formas mentales que enviaremos a los demás podrán estar o no cargadas con la materia emocional de nuestras pasiones, pero la materia mental estará siempre involucrada. Toda nuestra práctica parapsicológica será llevada a cabo en esos planos, en que habitan y se desplazan nuestros pensamientos y deseos, y también nuestros sueños. La mayoría de las personas inconcientemente está siempre creando formas mentales a través de sus pensamientos, las que carecen por lo general de valor y se diluyen rápidamente, incapaces de influir a nadie. Lo que nos interesa es el trabajo mental voluntario y conciente. Este es el más poderoso y capaz de hacer llegar una forma de pensamiento a cualquier punto del universo e impactar allí, más allá del espacio y del tiempo. Estas prácticas para influir sobre los demás, que luego describiremos, son tan antiguas como la humanidad. Cómo efectuar el control mental Igualmente, podemos aplicarla todas las veces y lapsos que deseemos, e influir una o más personas, de a una por vez y a todas juntas si fuese necesario. Es lo mismo si la persona a ser influida se halla cerca o lejos, igual nuestra influencia le llegará. Esta técnica es efectiva a cualquier hora del día o de la noche, ya sea que la persona esté dormida o despierta, paseando, conversando o concentrada en su trabajo. Posiblemente haya más efectividad al influir a alguien durante la noche, si está dormido mucho mejor, pues sus defensas psíquicas estarán reducidas al mínimo. Si la persona que influimos está dormida, casi inmediatamente comenzará a soñar con el contenido que estamos imponiendo en su mente, o despertará inmediatamente pensando en ello. Si se hallara despierta pronto comenzará a pensar en el tema que le hemos dirigido mentalmente, el que aparecerá en su conciencia como un pensamiento o deseo más o menos fuerte. Es frecuente observar a personas que al ser influidas con esta técnica se hallan ocupadas en su trabajo, distraerse y tornarse pensativas casi de inmediato. No es necesario tener fe en esta técnica, es suficiente con aplicarla y esperar los resultados. La fe llegará después. Veamos ahora las claves de esta técnica Lo más importante a tener en cuenta Cuando nos hallemos en nuestro "lugar especial" no debemos vernos allí como si nos viéramos actuando en una película o un teatro, junto a la persona a influir. En ese momento debemos sentirnos como si nos hallásemos físicamente allí, con la persona frente a nosotros. A lo sumo podremos ver nuestros brazos, parte de nuestro cuerpo y nada más. Debemos visualizar a la persona en tres dimensiones, tal como es en la realidad y como si físicamente se encontrase allí. Para lograr el máximo efecto lo mejor es visualizar a la persona actuando. También podemos hacerla hablar con nosotros, relatándonos por ejemplo con alegría y convicción su total conformidad con nuestros deseos y su decisión de llevarlo a cabo lo antes posible. Ya sea que trabajemos con imágenes o palabras, lo mejor es combinar ambas. Si no podemos visualizar con nitidez a las personas, no importa.
Aunque los efectos son mucho más pronunciados según la nitidez de las imágenes,
nuestra influencia también se hará sentir si visualizamos una especie de bulto
y lo tratamos mentalmente como si eso fuera la persona a influir. Ya sea porque
no logramos mayor nitidez o porque no conocemos físicamente a la persona que
deseamos influir, nuestra influencia igual se hará notar sobre el destinatario
de nuestras formas de pensamiento. Además, nuestra propia capacidad de
visualización se irá incrementando paulatinamente, por el simple hecho de
practicarla. Si a lo largo de nuestro trabajo de visualización sufrimos interrupciones o nos distraemos, o si por alguna otra razón retornamos mentalmente a nuestro lugar físico real, no tiene mucha importancia. Todas las veces que ello ocurra procederemos a trasladarnos nuevamente a nuestro "lugar especial" todas las veces que sean necesarias, para continuar allí con la visualización de imágenes. Toda imagen activamente referida a una persona le llega a su mente, sin lugar a dudas, pero si hemos elaborado esa forma mental con nitidez y desde el "lugar especial", mucho mejores serán los resultados. No debemos hacer caso de nuestros datos o hábitos creados por la realidad exterior. Aunque nos parezca imposible concebir a ciertas personas riendo o amando en el "lugar especial", debemos inventarles igual esas conductas, las cuales terminarán imponiéndose. Incluso podemos influir sobre personas que no conocemos físicamente inventando sus rasgos, se correspondan estos con la realidad física o no, pues todo lo que visualicemos en nuestro "lugar especial" y creamos que es real, tarde o temprano terminará siéndolo. Dejaremos en libertad a nuestra imaginación para que ella nos guíe con las imágenes apropiadas y no nos preocuparemos por las exageraciones. Aún las cosas que nos parecen más imposibles, si practicamos con ahínco y optimismo son factibles de materialización. También puede suceder que seamos influidos en alguna medida por
nuestras propias visualizaciones. En ese caso quedaríamos autoinfluidos por
nuestras imágenes, como si deseáramos enamorar a alguien y además de lograrlo
resultáramos enamorados también nosotros. Puede ocurrirnos también ser
obsesionados durante el resto del día por las imágenes de nuestras
visualizaciones, sin que podamos borrarlas de nuestra mente a la que retornan
con asiduidad. Estos inconvenientes enumerados pueden fácilmente evitarse. Ya sea que no deseamos ser autoinfluidos por nuestras visualizaciones, o que queramos conservar una perfecta disociación entre nuestro trabajo mental y la realidad cotidiana, o que aspiremos a un control total de las imágenes, hemos de recurrir a la autoinfluencia psíquica. Si lo deseamos, podemos aislarnos aún más del mundo exterior tapando nuestros ojos y oídos con vendas o algodón, sobre todo en los comienzos de nuestras prácticas, pero ello no es imprescindible. Efectos producidos Los primeros cambios de conducta a los que nos referíamos son
muy importantes, pues nos informan de cómo se siente la persona con respecto a
los pensamientos que vamos acumulando en su mente. Pueden consistir en una
mirada, un gesto o todo pequeño detalle de conducta nuevo o poco frecuente en
la persona influida. Ellos son muy importantes también porque nos indican que
la persona ya ha comenzado a ser influida. Sobre todo en los inicios de nuestras
prácticas esos pequeños cambios de conducta nos convencerán de que la
influencia mental a distancia es una realidad y de que tenemos el poder para
lograrlo. Los primeros cambios de conducta pueden consistir también en
una mayor locuacidad o simpatía de la persona hacia nosotros, e incluso puede
llegar a referirse tangencialmente al tema mismo de nuestras visualizaciones,
aunque ello no venga al caso y quede fuera de lugar. En algunos casos la persona
influida puede llegar a preguntarle al operador si él cree en el poder mágico
de la mente para influir sobre otros. En este caso el operador debe responder
categóricamente que no cree en esas cosas. Aunque poco frecuentes, estas últimas
reacciones son posibles, pues a pesar de que la persona influida se adjudicará
a sí misma la mayoría de los nuevos pensamientos que van acumulándose en su
mente, puede intuir lejanamente que esos pensamientos han llegado a su mente
desde afuera. Los primeros cambios de conducta de la persona influida nos informan también si la persona está rechazando los nuevos pensamientos que surgen en su mente o si por el contrario accede con agrado a ellos. Si la persona rechaza sus nuevas imágenes mentales significa que se niega y resiste a hacer lo que estamos grabando en su mente. A esto lo he llamado "resistencia". Los primeros cambios de conducta nos informan si la persona influida está haciendo resistencias o no. Pueden surgir en la persona ligeros signos de miedo, alejamiento o rechazo. La posibilidad e intensidad de estas resistencias es siempre variable y depende, como ya dijimos, del grado de incomodidad o aversión frente a los nuevos pensamientos que están surgiendo en su mente. Observando las reacciones de la persona durante los primeros quince días, tendremos una idea del grado de aceptación o rechazo de ella con respecto a nuestros propósitos. Ante la aparición de resistencias, hay operadores que renuncian a continuar influyendo y otros que insisten con mayor ahínco en el trabajo mental, hasta que las resistencias desaparezcan. Si cada sesión de influencia mental directa es como una gota de agua que debe colmar un vaso, podemos asegurar que no hay resistencia que no pueda ser vencida. Si ante la aparición de resistencias decidimos continuar con
las visualizaciones, podemos insistir de varias maneras. Podemos aumentar los
tiempos diarios dedicados a las visualizaciones y operar mentalmente con mayor
fuerza. Esto significa que iremos aumentando nuestra presión parapsicología si
la persona aumenta su negativa o alejamiento. Podemos además invertir los
papeles, visualizando, por ejemplo, a la persona desesperada por complacernos,
con una actitud fría e indiferente de nuestra parte. Otra forma sería la de
suspender nuestro trabajo por unos días y luego recomenzar la influencia con
mayor intensidad. La aparición de resistencias de ninguna manera debe
desalentarnos. En la creación y dirección de formas de pensamiento nada se
pierde, todo llega e impacta en el objetivo permaneciendo allí y ningún
esfuerzo es inútil. Las formas mentales le llegan a la persona influida y se
van sumando y acumulando lentamente. En qué casos podemos utilizar estas técnicas de control mental Para hacer amarres de amor Negocios Parapsicólogo
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