La Fuerza
El fugo de la Pasión
Entre las cartas del Tarot a Leo le corresponde el Arcano de La Fuerza. No
sólo porque en esta carta aparece la figura de un León sino porque esta
carta se refiere al control de nuestra naturaleza y de nuestros instintos,
una tarea que se atribuye también a este signo. El fogozo León representa
nuestra fuerza vital, la energía que alimenta nuestra forma física y todos
sus apetitos. Anima todas las células de nuestro cuerpo y todas las
dimensiones de nuestra naturaleza. El elemento de fuego, con el que se
asocian tanto el signo de leo como esta carta, siempre ha intrigado a la
humanidad. El Fuego se ha utilizado para describir tanto el cielo como el
infierno, desde los mundos imaginarios más elevados a la más baja
consciencia. La carta de la fuerza afirma que necesitamos que haya una buena
relación entre nuestra naturaleza espiritual y la física, no sólo respetar
las necesidades del cuerpo y a la vez avanzar en nuestro desarrollo
espiritual, si no que ambas se satisfagan y potencien mutuamente, la
elevación de los más bajos y potentes deseos animales a los más altos
niveles espirituales y en dicho proceso su satisfacción absoluta y plena. De
esta experiencia en la que nuestros deseos carnales y espirituales se nutren
y potencian unos al los otros complaciéndose mutuamente proviene la
verdadera fuerza, de ahí el título de la carta.
La lección de esta carta es aplacar a la bestia o en otras palabras tomar el
control sobre nuestras pasiones. ¿La bella dama cierra o abre las fauces de
el León? Sin duda hay momentos en los que nos forzamos ha llevar a cabo
ciertas cosas, mientras que en otros nos forzamos a no hacerlas. Hay que
recordar que solo debemos aplicar fuerza mientras creamos los hábitos, pues
luego las tareas se ejecutarán sin esfuerzo, como el León junto a la dama.
Esta carta nos muestra el camino medio, la moderación, la aceptación y el
entendiendo. Este aproximación balanceada, nos ayuda discernir y ser uno con
las energías naturales.
TOMO DELICADAMENTE LAS ENERGÍAS DE LA NATURALEZA,
LAS ENFOCO CLARAMENTE Y LAS APLICO CON SABIDURÍA.
POR ESTO MIS ACTOS NO TRAEN CONSECUENCIAS NEGATIVAS,
NI A MÍ, NI A LOS QUE ME RODEAN.
MI EFECTIVIDAD ES SEGURA. SOY PRECISO Y CONFIABLE.
Y, AUNQUE MANEJO ENERGÍAS PODEROSAS
(ESPIRITUALES, MENTALES, EMOCIONALES Y FÍSICAS),
NO TEMO QUE ME VAYAN A DOMINAR.
YO SE MEDIR CON EXACTITUD LO QUE SE NECESITA
PARA CADA OCASIÓN Y PROPÓSITO.
PUES MIS ENERGÍAS ESTÁN ALINEADOS CON EL ESPÍRITU.