El Diablo
El Uso de la Voluntad
Capricornio es el signo del dominio material, corresponde al arcano de El
Diablo, una carta que representa las energías creativas en su aspecto más
material. Los nativos de este signo sienten una gran necesidad por crear,
saben instintivamente cómo conseguir lo que desean, cómo concretar sus
planes y lo que se requiere para obtener el éxito. Esta carta indica un
camino difícil en la consecución de nuestras metas pero asegura el premio al
final de éste. Los impulsos de Capricornio son ciegos, no considera la
razón, las costumbres, o el futuro; es inescrupuloso. El Diablo usa la
tentación del poder, del dinero, y del placer para atraer a otros y ejercer
su mando sobre ellos; al igual que los nacidos bajo esta constelación que
sabrán influenciar y esperar hasta que quienes los rodean se rindan ante su
férrea voluntad. Ésta es una carta en la que se examina a profundidad el
tema espíritu/materia. De acuerdo a algunas doctrinas los seres humanos
somos espíritus que hemos descendido al mundo de la materia en un esfuerzo
por aprender, experimentar y ganar experiencia. Con frecuencia sucede que
muchas veces en nuestras vidas deseamos cosas, nos esforzamos por
conseguirlas, y al final terminamos siendo poseídos por ellas. Con
frecuencia odiamos las vidas que nosotros mismos creamos o nos
desilusionamos de la persona en que nos convertimos. Nos damos cuenta que en
nuestra desesperación por alcanzar ciertas metas perdimos lo que más
amábamos. ¿Por qué? ¿No fue lo que pensamos que sería? La Carta del Diablo
ilustra la naturaleza de nuestros deseos, obsesiones, y aficiones. En la
carta, las dos figuras humanas están sujetas flojamente, podrían librarse en
cualquier momento, pero no lo comprenden y permanecen limitados por sus
propios deseos. Muchos nos moriríamos si tuviésemos que enfrentar todos los
errores y fechorías que hemos cometido durante nuestra vida (sin considerar
las vidas anteriores). Pero es precisamente esto a lo que se refiere el
arcano de El Diablo. Hay un momento en nuestras vidas en el que debemos
mirar de frente y entender cómo justamente a través de esas acciones es que
hemos llegado donde estamos. Sin embargo, el hombre no puede deshacerse de
sus limitaciones hasta que las conoce y entiende que las llaves que nos
libran de esa carga son el auto-perdón y el dejar ir. Mientras más nos
esforzamos en luchar contra algo más firmemente nos sujeta.
HE LLEGADO AL LUGAR DONDE ME ENFRENTO A MÍ MISMO,
A MI TENDENCIA A ATARME A COSAS QUE TOMAN MÁS DE LO QUE DAN.
ADMITO MI IMPOTENCIA FRENTE A MIS HÁBITOS.
ACEPTO LA AYUDA PARA QUE MI VIDA NUEVAMENTE AVANCE.
ESTOY PREPARADO PARA PEDIR AL ESPÍRITU QUE ME LIBERE
DE MI PRISIÓN DE ILUSIONES.
VEO A MIS GRILLETES ROTOS ALEJARSE DE MÍ.
SOY MATERIA, SOY ESPÍRITU,
SOY LIBRE.