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Bombas de insulina
Por LATINSALUD.COM|
Estudio
El estudio más importante a nivel mundial sobre diabetes es el DCCT (Diabetes Control and Complications Trial o, en español, el Estudio del Control y las Complicaciones de la Diabetes). Publicado a principios de los '90, demostró que los diabéticos insulino-dependientes que realizan un tratamiento intensivo, disminuyen cerca del 80 % el riesgo de complicaciones a largo plazo causadas por la enfermedad, en especial la incidencia de retinopatía y nefropatía diabética. El DCCT se hizo sobre una población muy grande de diabéticos Tipo1, divididos en dos grupos. Mientras uno recibía tratamiento convencional (dos aplicaciones diarias de insulina más controles médicos); el otro grupo hizo un tratamiento intensificado que consistía en cuatro inyecciones de insulina diarias o más, auto controles de glucemia y un seguimiento médico más personalizado. El método intensivo consiste en un monitoreo de glucosa frecuente y ajustes diarios en la cantidad de alimentos y de insulina para mantener los niveles de glucosa lo más cercano a lo normal posible. Cerca de la mitad de aquellos que estaban en el grupo intensivo utilizaron bombas de insulina para poder lograr ese nivel de control que, hasta la fecha, es el método más nuevo y que brinda mejor calidad de vida y confort a los pacientes. Efectividad y seguridad "La bomba de insulina mejora muchísimo el control de la diabetes y el diabético se siente mucho más libre porque permite mayor flexibilidad en cuanto al horario de las comidas. En cambio, un diabético que se inyecta necesita respetar un sistema de comidas más metódico en cuanto a cantidades y horarios", afirma la Doctora María Enrico. (*) El tratamiento intensificado mejora sustancialmente el curso de la enfermedad y previene las complicaciones, pero exige cuatro o cinco dosis de insulina al día, con sus controles correspondientes. Enrico, aclara que "este control afecta la calidad de vida porque el diabético se siente muy presionado, se tiene que hacer controles e inyecciones y puede cansarse". "La bomba - agrega - no asegura un mejor control de la glucemia. Si ese paciente con bomba se despreocupa, deja los controles médicos, come cualquier cosa y no se autocontrola a diario, corre riesgo; mientras que un diabético inyectándose varias veces al día puede tener el mismo o mejor control que un paciente con bomba. Pero, bien implementada la bomba mejora mucho el confort, la calidad de vida en el día a día de la persona". El dispositivo Hay distintos fabricantes y marcas, pero, básicamente la bomba de insulina consiste en un receptáculo (una jeringa) lleno con insulina, una bomba que funciona con baterías y un chip de computadora que le permite al usuario controlar la infusión de insulina con exactitud. Todo esto está comprendido dentro de un estuche de plástico del tamaño de un radio llamado. La insulina llega al cuerpo a través de un tubo delgado llamado "set de infusión". Existen sets de infusión de distintas pulgadas de largo; y en todos los casos tienen una aguja o cánula al final del tubo, a través del cual pasa la insulina. La aguja o cánula se inserta bajo la piel, generalmente en el área abdominal (también puede ser en los muslos o brazos). El proceso de fijar el set de infusión es conocido como "inserción" y es muy parecido a aplicarse una inyección normal de insulina. Este set de infusión se cambia cada dos o tres días aproximadamente. La bomba está diseñada para ser usada continuamente y dosificar insulina las 24 horas del día de acuerdo a cómo haya sido programada por el usuario. Una cantidad pequeña de insulina, llamada dosis basal, es suministrada continuamente. Y esta insulina mantiene la glucosa sanguínea en el rango deseado entre las comidas y durante la noche. En cambio, cuando la persona se dispone a comer, debe programar la bomba para que le suministre una dosis de insulina, llamada bolo, en relación a la cantidad de alimento que piensa ingerir. Porque la bomba no es automática, es decir, no regula por sí la cantidad de insulina, sino que es el usuario el que tiene que decidir cuánta insulina se aplicará según la comida o el momento del día. Pacientes motivados La diabetes es una enfermedad autoinmune en donde hay una destrucción de las células B de los islotes de Langerhans del páncreas que son las encargadas, ante el mínimo estímulo de un aumento de glucosa en sangre, de segregar la hormona llamada insulina. Por eso, esta enfermedad metabólica produce un aumento de azúcar en la sangre, y el diabético necesita inyectarse insulina para regular la glucosa y sobrevivir. La bomba de insulina es un método que no tiene contraindicaciones. "Se puede usar en cualquier edad y sólo exige un paciente motivado, con ganas de aprender, independiente y educado porque no debe dejar de controlarse y autocontrolarse", afirma Enrico. "Es ideal - agrega - para las embarazadas y las mujeres diabéticas que planifican un embarazo porque asegura niveles de glucemia lo más acotados y cercanos a la normalidad posibles. Como así también en los diabéticos mayores que son muy lábiles, es decir que pasan de la hipoglucemia a la hiperglucemia y son más difíciles de regular". Además, la bomba es compatible con los otros sistemas de aplicación de insulina: si el paciente no se adapta o hay algún problema en el aparato, puede inyectarse insulina por cualquier otro método. La insulina La insulina como medicamento se clasifica según su origen, la duración de su acción o su forma de presentación. Por el origen, hay insulina bobina o porcina (del páncreas de vacas o cerdos) y humana. La insulina bobina es la que tiene más diferencia con la estructura de aminoácidos de la humana. Entonces, a largo plazo el cuerpo genera una resistencia y va perdiendo lentamente su acción. Esta ya se retiró del mercado internacional. La insulina porcina difiere de la humana en un solo aminoácido de su estructura. Entonces se acepta mejor, produce menos reacciones alérgicas e inmunológicas. Pero, hoy se utiliza insulina humana, que se obtiene de dos formas. La insulina semisintética -a través de la insulina porcina, por un proceso donde se cambia ese aminoácido diferente -, y la insulina biosintética que se logra por ingeniería genética y es idéntica a la que segrega el páncreas naturalmente. En cuanto a la duración de la acción, hay tres variables de insulina: "rápida" (dura 6 hs); "intermedia" (varía de 8 a 20 hs) y "prolongada" (actúa durante 24 hs). Además, la presentación clásica de la insulina es un frasco ampolla de diez mililitros. La concentración puede diferir en 40, 80 o 100 UI por mililitro. La bomba usa insulina rápida, con una concentración de 100 UI; y la duración de la acción depende de la cantidad de la dosis que se inyecta. |