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Anemia Ferropénica
Por LATINSALUD.COM|
Definición
La anemia es un trastorno caracterizado por una disminución de la concentración de hemoglobina de los glóbulos rojos por debajo del límite considerado normal para la edad, el sexo y las condiciones fisiológicas; la cual resulta insuficiente para el transporte de oxígeno a los tejidos. La hemoglobina, componente fundamental de los glóbulos rojos, es la encargada del transporte del oxígeno en la sangre a todos los tejidos del organismo. Para que la hemoglobina sea sintetizada y cumpla adecuadamente con sus funciones necesita hierro, que debe ser ingerido en cantidades suficientes en la dieta ya que el organismo no es capaz de producirlo. Por lo que, la disminución de las reservas de hierro en el organismo conducirá a un cuadro de anemia al disminuir la producción de hemoglobina y por consiguiente, del recuento total de glóbulos rojos. Este tipo de anemia es muy común en aquellos países en vías de desarrollo, comprometiendo fundamentalmente a niños, sobre todo lactantes, adolescentes y las mujeres en edad fértil. A raíz de un aumento en los requerimientos de hierro durante el crecimiento y desarrollo y las pérdidas producidas por el sangrado menstrual. En América Latina y el Caribe, alrededor del 29% de los niños entre los 6 y 12 años la padecen, alcanzando casi al 35% en los menores de 5 años. Metabolismo del hierro Aproximadamente el 70% del hierro del organismo se encuentra formando parte de la hemoglobina y el resto en el hígado, médula, bazo y formando parte de diversos sistemas enzimáticos. Los requerimientos diarios de hierro son cubiertos, en su gran mayoría, por su reutilización a partir de la destrucción de los glóbulos rojos envejecidos. El resto de las necesidades son cubiertas con la ingesta diaria. Cuando la ingesta de hierro disminuye, aumentan sus necesidades o aumentan las pérdidas o la destrucción de glóbulos rojos, las reservas de hierro son insuficientes para la adecuada producción de hemoglobina, con el consiguiente desarrollo de un cuadro de anemia ferropénica. En los adultos, las hemorragias constituyen las principales causas de anemia, por pérdidas crónicas de sangre. En los hombres a partir de pérdidas ocultas por aparato gastrointestinal y en las mujeres, las pérdidas menstruales constituyen el principal origen. En ellas, el riesgo de padecer un cuadro de anemia se ve favorecido al presentar depósitos de hierro más pequeños que los hombres. En los niños y adolescentes, el mecanismo fundamental es por un incremento de las necesidades relacionadas con el crecimiento y asociadas con una escasa o inadecuada ingesta; no cubriendo las requerimientos diarios mínimos para la síntesis de hemoglobina. De esta manera puede afirmarse que los grupos más vulnerables son los niños y adolescentes en período de crecimiento, mujeres en edad fértil y embarazadas y todas aquellas personas con una ingesta inadecuada de hierro en la dieta. Cuadro clínico La forma de manifestarse es característica de un cuadro de anemia, a diferencia de otras causas de anemia que se manifiestan en forma más insidiosa y leve, con síntomas poco evidentes. Es característico la palidez de la piel y de las mucosas, así como también el cansancio no habitual, desgano y la disminución de la capacidad o rendimiento laboral o escolar. En los casos más severos y crónicos, algunas personas refieren la necesidad de ingerir hielo, polvo o pintura de las paredes, cuadro denominado pica. Los niños con este tipo de anemia se muestran irritables, desinteresados por el medio que los rodea y con disminución del apetito, sobre todo para los sólidos. Asociado a ello, el escaso incremento de peso. De prolongarse en el tiempo, pueden observarse disminución del crecimiento y del desarrollo intelectual. Pueden presentar una mayor frecuencia de infecciones, sobre todo respiratorias y gastrointestinales, relacionado con diversos trastornos del sistema inmunológico. Tratamiento y prevención El tratamiento de este tipo de anemia consiste como primera instancia en identificar la causa del déficit de hierro y en la reposición del mismo. Para el tratamiento se utilizan sales solubles de hierro, habitualmente el sulfato ferroso, administradas lejos de las comidas ya que los alimentos y los antiácidos interfieren con su absorción. Existen diversos preparados de aplicación intramuscular, utilizados muchas veces en personas con intolerancia a los preparados orales y para asegurar una mayor absorción del hierro. La duración del tratamiento es variable; si bien la anemia se corrige en el término de 2 a 3 meses, el mismo debe extenderse por un plazo de 6 meses aproximadamente para reponer los depósitos de hierro. La prevención de la carencia de hierro se basa fundamentalmente en la ingesta de una dieta adecuada, incrementando en la dieta habitual los alimentos ricos en hierro, como las carnes (aves, mamíferos y pescado). Existen diversos alimentos favorecedores de la absorción de hierro, sobre todo aquellos ricos en ácido ascórbico como las frutas y jugos. |