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Cómo convertirte en un amante inolvidable
Por Enplenitud.com|
Pues bien, si bien convertirte en el mejor puede resultar algo pretencioso,
lo cierto que es que existen algunas técnicas que pueden ponerte al tope de la
lista.
Un poco de misterio, un toque de confianza, algo de buena conversación, unos movimientos acertados, son algunos de los ingredientes necesarios para dejar tu marca sobre su piel. Sus zonas erógenas Debes pensar que sabes dónde tocar a una mujer para ponerla caliente, y buena parte de tu conocimiento proviene de esos gemidos que ellas emiten cuando uno hace un movimiento afortunado. Las mujeres tienen ciertos lugares que se calientan al tacto, y prestar atención a estos lugares es la mejor forma de sumar puntos. Recuerda que debes tomarte tu tiempo, ser sutil cuando sea necesario, y dedicarte a estimular estas zonas para hacerlas gemir. Esto tiene mucha relevancia si quieres hacer que una mujer no se olvide ti. A continuación, algunas de las zonas sensibles que vale la pena investigar: · La zona que va del párpado a la sien: prueba besando suave y ligeramente esta área. Luego continúa por todo el resto de su cara bonita. · De la oreja al cuello, y del cuello al hombro: sí, las mujeres aman que las besen en el cuello. Simplemente hazlo. · Del ombligo a la zona “v”: sostenla firmemente alrededor de la cintura desde atrás, y mientras la besas en el cuello, deja que tus manos corran desde sus costillas al hueso púbico, cruzando por las caderas. · Pasea por las caderas: ve de una a otra cadera, cepillando su vello púbico en el camino. · Pies, nalgas, espalda baja, y la parte interior de las rodillas son zonas erógenas bien conocidas, capaces de llevar al cuerpo a un grado de ebullición. Busca calentarla tanto como sea posible sin ir directamente a la vagina, que, por si no lo sabes, no es el camino adecuado para dejar tu marca. Desde atrás · Embestidas del Punto G: ella tiene que estar sobre sus cuatro extremidades en la cama. Embiste lentamente para estimular su punto G. Realiza movimientos largos y continuos. · El maullido del gato: lo mismo que el anterior. Mantén el movimiento rítmico y procura que ella arquee la espalda drásticamente. · La levantadita: lo mismo otra vez, pero despega su parte inferior del cuerpo de la cama ubicando tus manos en los pliegues de su cadera. Puedes ir más duro y rápido desde esta posición. Las guías de su cuerpo Los cuerpos de las mujeres pueden parecer indescifrables de a ratos, pero con un poco de atención puedes hacer lo correcto y, con el tiempo, dejar una marca imborrable en su piel. · Siempre debes romper el precinto antes de poner algo en su interior. Esto quiere decir que debes humedecer ligeramente sus labios vaginales, ya sea con saliva o lubricante (mojando las puntas de tus dedos será suficiente). · No te olvides del cuello ni de las orejas. No te metas su oreja dentro de la boca. Simplemente bésala y chupa con la punta de tu lengua sus lóbulos y el contorno. · No digas “gracias” después. Es demasiado rudo. Recuerda que ella no es una prostituta. Muestra tu contento de otra manera. “Eso estuvo genial. Eres muy buena”. Una recompensa buena y genuina puede ser inolvidable para una mujer. · Acabar demasiado pronto es un problema. Dejarla con las ganas todo el tiempo es aburrido y frustrante para ella (y seguramente para ti también), de modo que si éste es tu problema, busca la manera de solucionarlo. · Al mismo tiempo, bombear indefinidamente por los siglos de los siglos, queriendo demostrar que puedes hacerlo durante horas, también es aburrido. Si ella no ha acabado hasta ahora, tal vez no vaya a hacerlo. Y a decir verdad no hay nada de malo en ello, siempre que ocurra de tanto en tanto. · El vello púbico excesivamente largo no es algo muy erótico. Si alguna vez has ingerido un vello de esta zona, sabes que no es la experiencia más feliz. Recorta tu vello púbico en un largo con el que te sientas cómodo. Esto no va a convertirte en un metrosexual, sino en una persona considerada. Tu reputación Aquellos que se llenan la boca contando cómo sus mujeres acaban, gritan, eyaculan, los arañan, etcétera, son seguramente aquellos que nunca consiguen sacarles un orgasmo. Por lo general, aquellos que hablan de sus hazañas en la cama son los que más dificultades tienen para hacer gozar a una mujer. Sé sutil, innovador y trabajador, y pronto tu reputación sexual ganará solidez y te proveerá de enormes alegrías. La boca de los demás es la herramienta de marketing más poderosa y efectiva del planeta, así que deja que ellas hablen y hagan el trabajo por ti. |